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La Casa Blanca revela una grave amenaza que se cierne sobre EEUU

Actualizado: 05/10/2018 13:55

La amenaza terrorista que se cierne sobre Estados Unidos es “más compleja que nunca” y el principal enemigo del país son los “grupos terroristas islamistas radicales”, como el Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés), pese a sus pérdidas territoriales en Irak y Siria. El Gobierno de Donald Trump advirtió lo anterior en un documento en el que señala a Irán como la mayor fuente de esa amenaza.

Así se desprende de la primera estrategia nacional de contraterrorismo del presidente republicano, un documento que esboza las prioridades de la Administración en ese ámbito. Hay un nombre que resuena con fuerza en las 25 páginas del informe: Irán.

En un nuevo reflejo de su escalada continua contra el régimen de los ayatolás, Washington avisa de que Teherán, al que considera el mayor patrocinador de terrorismo del mundo, puede llegar a orquestar atentados en Estados Unidos.

“Con operativos desplegados alrededor del mundo la IRGC-QF [el acrónimo en inglés de las Guardias Revolucionarias iraníes] tiene la capacidad de apuntar a intereses de Estados Unidos y posiblemente la patria”, señala en referencia a EE UU. La Administración de Trump asegura que la primera potencia mundial sigue sufriendo “amenazas” del país árabe a través de su “red global de operativos y su apoyo continuo a una variedad de grupos terroristas”.

Washington considera a las Guardias Revolucionarias la principal rama iraní de respaldo a organizaciones, que considera terroristas, como Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza y milicias chiíes en Bahréin, Irak, Siria y Yemen. “Irán se mantiene como el patrocinador de terrorismo más prominente del mundo, apoyando a grupos de milicianos y terroristas en Oriente Próximo, y cultivando una red de operativos que suponen una amenaza en Estados Unidos y globalmente”, sostiene el documento.

En la rueda de prensa de presentación del informe, el consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, llamó a Irán el “banquero central de terrorismo internacional desde 1979”, en referencia al año de la Revolución Islámica que derrocó al sha apoyado por Washington y acabó derivando en la ruptura de relaciones entre Irán y EE UU.

Emblema de la mano dura contra Teherán, Bolton subrayó que el objetivo de la Casa Blanca es que, al reimponer las sanciones a Irán por la ruptura del acuerdo nuclear, las exportaciones de petróleo y gas iraní “caigan a cero”. En la víspera, Bolton y el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunciaron la derogación de un pacto de amistad de 1955 con Irán, que Teherán usó como pretexto para llevar a la Corte Penal Internacional la retirada de EE UU del acuerdo nuclear de 2015.

Y el martes el Gobierno francés acusó a los servicios de inteligencia iraníes de estar detrás de un atentado frustrado contra una reunión de opositores iraníes el pasado junio a las afueras de París.