La misteriosa desaparición de Phoenix Coldon y su inexplicable mensaje

Tuvo un mal presentimiento y no se equivocó. Han pasado siete años y el sufrimiento continúa. La mañana del lunes 19 de diciembre de 2011, Goldia Coldon no podía dejar de pensar que algo malo le había pasado a su hija Phoenix. Aunque era ya una adulta de 23 años, no demoraba en volver a casa más allá de la 1:20 de la madrugada sin antes decirles dónde iba a estar. Pero no se había comunicado.

Fue vista por última vez el día anterior a las 3 de la tarde en la entrada de la casa en San Luis, Illinois, después de que fueron a la misa de domingo.  Estaba sentada al volante de su Chevy Blazer hablando por teléfono, y su padre, Lawrence, pensó que iría a ver a algunos amigos o a una tienda cercana que ella frecuentaba.

Pero dos horas más tarde -y esto no lo supieron los padres de Phoenix hasta dos semanas después-, alguien reportó un auto abandonado a 25 minutos de allí, en un barrio peligroso del este de San Luis.

No estaba a un lado de la calle, sino en plena vía.  Tenía la puerta del chofer abierta, las llaves puestas y el motor aún en marcha.

El agente que llegó al lugar reportó que no había nada en el vehículo, pero lo cierto es que allí dentro estaban la cartera de Phoenix, su licencia de conducir, sus espejuelos y hasta sus zapatos.  En la guantera, incluso, estaban los documentos del Chevy a nombre de la madre de Phoenix y la dirección de la casa.

Desaparecida

Cuando los padres de Phoenix la reportaron como desaparecida el lunes 19 de diciembre, y dieron los datos de la placa del vehículo, un agente de la policía que estaba ocupándose del Chevy Blazer abandonado no advirtió nada.  A Goldia Coldon nunca le avisaron oficialmente de que el auto a su nombre había sido encontrado, ni siquiera después de que ella y su esposo dieron cuenta a las autoridades de que su hija desaparecida había salido de la casa conduciéndolo.

Un investigador privado que se ocupaba del caso encontró datos contradictorios en el reporte policial del hallazgo, según informa Medium. En una parte indicaba que había una víctima, una “mujer adulta”.  En otra sección decía que no había chofer.

Hubo incluso un segundo reporte preparado dos semanas después que encontraron el Chevy abandonado.  Y el investigador supo que el agente que encontró el vehículo no hablaba con nadie por recomendación de su sindicato.

Secretos revelados

“No sabía que me cabían tantas lágrimas en el cuerpo”, dijo la madre de Phoenix en una serie de dos capítulos que el canal Oxygen, de NBC Universal, produjo y sacará al aire el 3 y el 4 de noviembre. La búsqueda reveló otras cosas que ella y Lawrence Coldon no sabían de su hija.

Solo una vez, a los 18 años, Phoenix vivió fuera de la casa familiar, y ellos pensaban que se había mudado brevemente con una amiga.  Pero no: era con un novio que tuvo entonces, y que aparentemente siguió viéndola después de que la muchacha regresó con sus padres.

El hombre les dijo a los investigadores que no había hablado con ella antes de la desaparición, pero los datos del celular de Phoenix indican lo contrario.

La víspera, el sábado 17 de diciembre, hablaron diez veces, y una de las llamadas duró 116 minutos.

El mismo día de la desaparición, a las 9:41 de la mañana, él la llamó a ella y hablaron seis minutos.  Por la tarde, a la 1:46, ella lo llamó a él y hablaron un minuto. Según la investigación de la revista Medium, el hombre no es sospechoso en el caso, pero no se sabe por qué negó haber hablado con ella cuando sí lo había hecho.

Se cree que la mujer no tenía nada que hacer en el vecindario donde su vehículo fue hallado, a menos que se hubiera citado con alguien allí.

Otro dato: los padres de Phoenix pensaban que ella seguía estudiando en la Universidad.  Lo cierto es que la había dejado y nunca se los dijo.

Mensaje inexplicable

Tercero: Goldia, la madre, encontró entre los papeles de Phoenix una nota fechada el propio día de la desaparición que decía:

“Necesitamos que acabes de decidirte antes de 2012 o de lo contrario te mostraré lo que puedo hacer con respecto a tus padres”.

Entrevistada en un programa de televisión, Goldia dijo que en un primer momento pensaba que no la había escrito su hija, pero que luego llegó a la conclusión de que sí había sido ella, y que la forma de escribir le recordaba otras notas de cuando Phoenix estudiaba en la escuela secundaria.

Goldia y Lawrence Coldon han ido a todas partes buscando a su hija, incluso a clubes exóticos, por sospechas de que hubieran podido forzarla a formar parte de una red de prostitución. Se quejan de que ni la policía ni la prensa le dieron a su hija la misma importancia que conceden a los casos de desaparición de jóvenes de la raza blanca.

“Se perdieron esas cruciales 48 horas del principio”, dijo uno de los participantes en la serie de televisión Oxygen. Desde entonces han pasado siete años con resultados nulos. La intriga y el dolor de la familia son infinitos.

Fuente EP Mundo Infobae
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