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Oct

La odiaron por librarse del crimen de su hija y tras 10 años vuelve a impactar

Actualizado: 04/10/2018 12:13

Casey Anthony fue considerada “una de las mujeres más odiadas de Estados Unidos” luego del veredicto que la absolvió de las acusaciones de matar a su única hija, Caylee, de casi tres años.

Aún no se sabe cómo murió la niña entre junio y julio de 2008, pero el veredicto del caso en julio de 2011, que la revista Time llamó “el juicio del siglo en las redes sociales”, todavía resuena en más de una generación como “el segundo O.J. Simpson”.

“Si yo fuera lo suficientemente estúpida como para traer al mundo otro niño sabiendo que algún mocoso podría decirle una pesadez”, le dijo el año pasado Anthony a la agencia AP, “creo que no podría vivir con eso”.

Pero parece que ya no piensa lo mismo.

“Durante mucho tiempo ella decía: ni pensarlo, pero los tiempos han cambiado y ahora está abierta a esa posibilidad como no lo estaba antes”, le dijo a la revista People una persona cercana a Anthony.

Asombroso veredicto

Aunque el jurado la declaró inocente, el juez del caso, Belvin Perry, cree que había evidencias suficientes para declararla culpable del asesinato de su hija.

“Cuando me dieron el veredicto tuvo que leerlo dos veces para convencerme de lo que estaba leyendo”, le dijo el juez Perry en 2013 al programa Today, de la cadena NBC.  Describió su reacción en ese momento con las palabras “sorprendido, en shock, incrédulo”.

Ahora Anthony deja abierta la posibilidad de tener otro hijo sabiendo muy bien lo que los demás piensan de ella.  De hecho, ha dicho incluso que los entiende.  Y también ha comentado que le importan una m… esas opiniones.

“Ella sabe muy bien cómo vivir su propia vida y al diablo con lo que crea la gente”, le dijo a People la persona cercana a Anthony. “Si le da por tener otro hijo, va a tener otro hijo. A ella no le importa lo que pensemos ni tú ni yo ni nadie”.

Obviamente, tampoco le importa lo que pensaba ella misma en otro momento, cuando decía no saber cómo iba a enfrentar lo que algún niño pudiera decirle a su hija o hijo.

Reportes de prensa indican que Anthony vive en el sur de la Florida en la casa del investigador principal del que fue su equipo de defensa, Patrick McKenna, que trabaja para él con búsquedas en las redes sociales y que alguna vez inscribió una firma de fotografía, pero no está claro si ha podido comercializar su labor en ese campo.

“Ella sigue siendo la parte central de mi vida, y lo será para siempre”, dijo Anthony en la entrevista con AP el año pasado refiriéndose a su hija Caylee.

Prestando atención a lo que dice el juez Perry, eso podría entenderse como la cara que ella quiere mostrar de sí misma, que no es necesariamente la verdadera.

“Siempre había dos caras de Casey”, le dijo Perry a NBC. “La persona pública que ella quería que el jurado viera, y la cara que mostraba cuando el jurado no estaba allí”.

El juez creía que los fiscales eran mejores que los abogados de la defensa, encabezados por José Báez, pero se equivocó.

En su reporte sobre el caso, el Departamento de Niños y Familias de la Florida concluyó que “las acciones de Anthony, o su falta de acciones, resultaron o contribuyeron finalmente a la muerte de su hija”.

“Habrá justicia un día y la dictará el Juez de jueces”, dijo Perry. “Ella tendrá que vivir con esto y lidiar con esto el resto de su vida”.