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9
Ago

La odisea de los venezolanos para sellar el pasaporte en la frontera con Colombia

Actualizado: 09/08/2018 22:08

El servicio para sellar pasaportes en la oficina del Saime ubicada en la Aduana Principal de San Antonio, al pie del Puente Internacional Simón Bolívar ha colapsado en los últimos días.

La cantidad de viajeros que intentan cruzar la frontera desde Venezuela hacia Colombia viven una verdadera odisea para lograr que les sellen el documento, según reseña La Opinión.

La Plaza de la Confraternidad, construida como símbolo de la hermandad cultural y la vecindad geográfica entre Colombia y Venezuela, se convirtió en lugar de una larga espera para quienes aguardan el sellado del documento que les permitirá migrar de Venezuela hacia Colombia u otros países.

Jóvenes que viajan solos, familias enteras, adultos mayores, niños, hombres, mujeres, se aglomeran. Junto a la cola que se torna interminable, decenas de “gestores” ofrecen sus servicios para agilizar un trámite que en teoría debería ser además de expedito, completamente gratuito.

Muchos viajeros se quejaban, ninguno accedió a dar su nombre, todos temían ser víctimas -tarde o temprano- de alguna represalia. Denunciaban que los tiempos de espera cada vez son más largos, -algunos llevaban hasta tres días pernoctando en la plaza-, aunado a ello resaltan la ineficiencia del servicio, pues aseguraron que las constantes “caídas del sistema” por cortes de energía eléctrica o fallas en el servicio de datos de internet, impedían la fluidez del proceso.

Mayra relató que llevaba tres días durmiendo en la Avenida Venezuela con sus maletas, pues en la noche los guardias desalojan la Plaza y en la madrugada, al abrir la frontera, todos se ven empujados en una frenética carrera por intentar quedar en los primeros puestos de la fila.

Ella viajaba a Chile, pero aún tenía más de 100 personas por delante, “no hay sistema de números, no hay listas, la misma gente tiene que organizarse para tratar de que haya algo de orden, no hay explicación por los retrasos, solo corren rumores sobre las caídas del sistema, o la gente se da cuenta de que se va la luz, esto es un infierno”, dijo.