La tragedia que vivió un niño de ocho años en un transporte improvisado

Ante la falta de transporte público en el país, se ha vuelto cada vez más habitual el uso de vehículos improvisados para que los ciudadanos lleguen a sus respectivos destinos. Sin embargo, estos son, casi siempre, tan precarios que se han presentado muchos accidentes en consecuencia.

Ese fue el caso de Joander Miranda, de ocho años, que perdió tres deditos de uno de sus pies, cuando se movilizaba con su madre Ismenia en una de estas unidades que se trasladaba desde Ocumare del Tuy hasta el terminal de pasajeros de esa localidad.

De acuerdo con lo narrado por la madre del menor, mientras se mantenían sujetos en una baranda en la parte posterior del vehículo, el conductor del improvisado medio de transporte intentó pasar a otro vehículo y, cuando retomó el canal correspondiente, el pie de Joander quedó atrapado entre ambos carros.

“Yo intenté protegerlo para evitar el accidente, lo halé hacia mí, pero mi esfuerzo fue en vano pues sus dedos ya estaban desprendidos dentro del zapato”, expresó Ismenia a El Pitazo.

Aseguró que, luego de eso, en el hospital General Simón Bolívar de los Valles del Tuy, con sede en Ocumare, el pequeño no recibió la atención médica adecuada para la reimplantación de sus dedos, ya que, como señalan varios profesionales de la salud, no se cuentan con los insumos para tal proceso.

A pesar de eso, la mujer llevó al niño en una ambulancia pública al Hospital Universitario de Caracas (HUC) en donde solo pudieron reconstruirle la mitad de uno de los tres dedos amputados.

Detalló que la pérdida los ha afectado mucho a los dos, pero que su hijo es “muy inteligente” y que ella confía en que se repondrá con prontitud. Por los momentos, recibe ayuda psicológica para sobrellevar el trauma.

El evento se produjo en marzo de este 2018.

Fuente EP Mundo Maduradas
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