Las consecuencias del brutal bombardeo en Siria

Un bombardeo nocturno atribuido a Israel cerca de Damasco, capital de Siria, mató a 15 combatientes prorrégimen extranjeros, incluidos 8 iraníes, según un nuevo balance difundido por la ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

El ataque alcanzó el martes por la noche un depósito de armas de los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite del régimen iraní, en el sector de Kiswe, al sur de la capital, precisó el OSDH.

El ejército sirio interceptó dos misiles israelíes que se dirigían a ese sector, había informado previamente la agencia de noticias oficial siria Sana. Las televisiones estatales difundieron imágenes de la zona en llamas.

Quince combatientes prorrégimen extranjeros murieron por el disparo de misiles, entre ellos 8 miembros de los Guardianes de la Revolución, afirmó el director del OSDH Rami Abdel Rahman, que en un primer momento había señalado la muerte de 9 personas sin precisar su nacionalidad.

Una fuente médica citada por Sana informó por su parte de la muerte de dos civiles en una carretera que va de la capital a la ciudad de Deraa, en el sur, en una explosión ligada a la “agresión israelí”.

Israel no realizó comentarios al respecto pero estos bombardeos se producen luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijera el martes apoyaba totalmente la decisión de Estados Unidos de retirarse del acuerdo nuclear con Irán, una decisión que Damasco condenó.

La parte del Golán ocupada por Israel fue colocada en estado de alerta elevada ante la eventualidad de un ataque iraní desde Siria. Desde el inicio de la guerra en Siria en el 2011, Israel ha efectuado varios ataques contra el régimen de Bashar al Asad o sus aliados, el Hezbolá libanés e Irán.

El 9 de abril, el régimen sirio y su aliado iraní acusaron a Israel de atacar con misiles la base militar T-4 en el centro de Siria, en la que murieron al menos 14 combatientes, incluidos siete iraníes.

El 26 de abril, el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, había dicho que su país “no permitiría ninguna implantación iraní en Siria”.

Tres días más tarde, al menos 26 combatientes prosirios, en su mayoría iraníes, murieron en un ataque con misiles contra una base militar siria. Según el OSDH, los bombardeos, “probablemente israelíes” tenían como blanco la Brigada 47, una base militar en la provincia central de Hama.

Fuente EP Mundo El Comercio
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