Lo redujeron con un arma eléctrica pero no solo llevó corriente

Los Mossos d’Esquadra utilizaron por primera vez  una pistola eléctrica para reducir a un hombre cuando discutía con su expareja en un bar de Salt. El sujeto no solo se llevó un corrientazo, tendrá también que pagar una multa de 800 euros por un delito de resistencia a los agentes de la autoridad y por cuatro delitos leves de lesiones después de pasar a disposición del juez en un juicio rápido.

Además, el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Girona, en funciones de guardia, le ha impuesto una indemnización de 140 euros por cada uno de los cuatro agentes de los Mossos lesionados. Por otro lado, en relación al delito de maltrato en el ámbito familiar, el juez otorgó una orden de alejamiento y prohibición de comunicación solicitada por la víctima y derivó la causa al juzgado de violencia sobre la mujer de Girona.

Este juzgado había citado al hombre para un posible juicio rápido y al no mostrar conformidad se le ha dictado apertura de juicio oral por un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar. El juicio se realizará en el Juzgado Penal número 6 de Girona el próximo 13 de marzo. Mientras tanto, el juez mantiene activa la orden de alejamiento para el detenido y la prohibición de comunicarse con la víctima.

Los hechos se produjeron este fin de semana cuando los Mossos d’Esquadra detuvieron a un hombre de 43 años después de reducirlo con una pistola eléctrica en un bar de Salt. El hombre estaba acusado de agredir a su mujer y su hija mientras lo esperaban en el establecimiento. Cuando llegaron al lugar de los hechos, en la calle Sant Antoni, el hombre intentó agredir también a los agentes, y se mostraba muy alterado. Los Mossos, al ver la actitud del agresor optaron por usar la pistola eléctrica por primera vez desde su implantación en junio y así poderlo detener con seguridad.

Fuente EP Mundo La Vanguardia
Cargando...
Cargando...