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Lula podría seguir en la carrera a la presidencia de Brasil

Actualizado: 10/04/2018 8:11

El Partido de los Trabajadores (PT) reafirmó su intención de postular al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva como su candidato a la presidencia de Brasil y anunció el traslado provisional de su sede a Curitiba, en donde el ex jefe de Estado cumple desde el sábado su condena de 12 años por corrupción.

Las decisiones fueron anunciadas por la presidenta del PT, senadora Gleisi Hoffmann, tras una reunión que la dirección ejecutiva del mayor partido de izquierda de América Latina tuvo este lunes en Curitiba.

A Curitiba

La otra decisión importante adoptada por la dirección del PT este lunes fue el traslado provisional de su sede a Curitiba, en donde cientos de manifestantes se han concentrado desde el sábado para exigir la libertad del líder socialista.

“Decidimos trasladarnos a Curitiba porque tenemos conciencia absoluta de que el presidente Lula es un preso político”, afirmó la senadora, quien explicó que, con la mayoría de los dirigentes de la formación en Curitiba, las decisiones del partido serán tomadas en esta ciudad del sur de Brasil.

“Estamos transfiriendo no exactamente la sede física, sino la dirección política del PT a Curitiba”, aclaró.

Hoffmann agregó que el PT continúa negociando con la Policía y la justicia la posibilidad de que Lula pueda recibir en su celda la visita de diferentes dirigentes políticos que han llegado a Curitiba, entre los que citó a gobernadores de algunos estados del nordeste de Brasil que tienen previsto desembarcar en esa ciudad el martes.

Según la presidenta del PT, la legislación establece que algunas autoridades, como parlamentarios, tienen derecho a entrevistarse con presos sin estar restringidos por las normas internas de los centros de reclusión.

Lula está recluido desde la noche del sábado en una celda especial de 15 metros cuadrados que fue improvisada en la sede de la Policía Federal en Curitiba y la justicia ya estableció que, por lo menos en los primeros días de prisión, las únicas visitas aceptadas serán las de sus abogados.

Esta es la primera vez en la historia de Brasil en que un ex presidente es encarcelado por un delito común, pues otros han sido apresados pero por motivos políticos.