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Ex representante de Rose McGowan implicada en escándalos sexuales se suicida

El miércoles 7 de febrero Jill Messick, ex representante de la actriz Rose McGowan, decidió quitarse la vida. En el momento en el que este triste hecho tuvo lugar, Messick tenía 50 años y padecía un trastorno bipolar y una depresión contra la que había estado luchando en los últimos años, según declaró su familia a The Hollywood Reporter.

Según cita la declaración oficial de los familiares, Messick quedó devastada después de que el abogado de Harvey Weinstein publicase un correo electrónico en el que Messick parecía defender al ex magnate del cine. Estas acusaciones también han salpicado a Rose McGowan, a quienes sus familiares culpan de haber hecho «acusaciones e insinuaciones inexactas» contra Messick, a quien denunció su supuesto asalto de Weinstein en 1997.

«En los últimos meses, muchas mujeres han presentado acusaciones contra Harvey Weinstein, incluida Rose McGowan, que ha hablado repetidamente con la prensa, poniéndose en contra no solo de su presunto atacante, sino de muchos otros», afirmó la familia de Messick. «Una de ellas fue Jill, que optó por permanecer en silencio frente a las calumniosas declaraciones de Rose en su contra por temor a socavar a las muchas personas que se presentaron en la verdad».

Las contundentes palabras de los familiares de la fallecida ex representante de la actriz dicen que Messick:

«Optó por no aumentar el frenesí de la alimentación, permitiendo que su nombre y su reputación se ensuciasen a pesar de no haber hecho nada malo. Nunca eligió ser una figura pública, esa elección le fue arrebatada … Ella se convirtió en daño colateral en una historia ya horrible».

Según la familia de Messick, la por aquel entonces representante informó inmediatamente del presunto asalto de McGowan a sus jefes, quienes le dijeron que «manejarían la situación». La familia de Messick dice que el acuerdo de 1997 entre Weinstein y McGowan, que se hizo público como parte del artículo del New York Times en octubre, fue negociado sin que Messick lo supiera.

«Ella nunca supo ningún detalle hasta hace poco, cuando Rose decidió hacerlos públicos», afirmó la familia.