¡Nada encaja! La muerte de Mario Biondo es un gran misterio

Se supone que fue un suicidio. Pero  cinco años después la muerte de Mario Biondo sigue siendo un enigma tanto para familiares como para los investigadores.

La investigación de la muerte de Mario Biondo , acaecida la madrugada del 30 de mayo de 2013, fue archivada tras concluir que se debió a un suicidio. Así lo estimó el forense tras examinar la escena donde apareció su cadáver y después de practicarle la autopsia y en el mismo sentido se pronunció la Policía. El Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid envió un auto a las partes comunicando el “sobreseimiento libre y el archivo” de las actuaciones, al considerar que no existían caracteres de infracción criminal. La familia asegura que jamás les llegó al auto.

Hasta cinco expertos se han pronunciado en sentido contrario: Mario solo pudo morir asesinado y la escena del pretendido suicidio fue un montaje. Y también, como avanzamos la semana pasada, una querella criminal contra el forense, cuya firma resulta sospechosa, ha sido admitida en España.

Según las evidencias de las que dispone este diario, existen muchos otros indicios de que algo verdaderamente extraño sucedió en torno a la muerte de Mario Biondo. Recordemos brevemente la cronología oficial de los hechos: Mario, operador de cámara, no se presenta a trabajar en el plató de Masterchef, el programa llama a su esposa –que se encuentra visitando a un familiar en Plasencia (Cáceres)– y esta tampoco consigue localizarlo al teléfono, así que contacta con la asistenta para que acuda a ver si ha ocurrido algo.

Una patrulla de la Policía Municipal es alertada por la empleada de hogar a las 17:10 h, suben con ella al domicilio y se encuentran a Mario Biondo “en suspensión parcial (…) con un pañuelo anudado en un extremo alrededor del cuello y el otro, en una de las estanterías del salón”. Instantes después llegan agentes de la Policía Nacional y a las 17:35 llegan efectivos del SUMMA, que expiden parte de defunción. El médico forense del Juzgado Nº 21 llega a las 18:15 –que dictaminará el traslado del cuerpo al Anatómico Forense– y las 18:30, se persona la Policía Científica.

Según el atestado policial, “a las 20:30 se presenta el furgón de la empresa Mixta de Servicios Funerarios con matrícula 2397 CJF, que se hace cargo del cuerpo, negándose a entregar el oficio al Juzgado, informando que se haría entrega de aquel al forense”. Hemos examinado con detalle las fotos de dos agencias que se presentaron en la calle Magdalena y fotografiaron el traslado del cadáver y hemos solicitado su examen al perito criminalista Lluís Duque, especialista en Policía Científica e Investigación y profesor de Criminalística en la UdG.

Al frente del estudio legal y pericial Duque Wittmack, ha estudiado las instantáneas y no hay lugar a dudas: los operarios de la funeraria sacan el cuerpo de Mario del portal en que vivía a las 19:37 y a las 19:39, el furgón con matrícula 2397 CJF abandona la calle Magdalena. Según la foto de una agencia distinta y que también hemos examinado, a las 20:09, el furgón ha llegado al Instituto Anatómico Forense, 21 minutos antes de, teóricamente, siquiera hubiese llegado al lugar de los hechos. Asimismo, el forense contra quien los Biondo presentaron una querella criminal, afirma en su autopsia –realizada el día 31– que el furgón con el cadáver de Mario llegó al Instituto a las 21:15. ¿Cómo es posible?

Las incongruencias no acaban aquí. Hemos tenido acceso a las declaraciones de dos personas del barrio ante los fiscales italianos que viajaron a Madrid en enero de 2016. Los dos concluyen que la datación horaria del atestado policial no es correcta. El camarero de una cafetería frente al que fue domicilio de Mario Biondo y Raquel Sánchez Silva en la calle Magdalena, testifica que hacia las 12 de la mañana, ya había rumores de que algo grave había sucedido en el edificio.

El testigo, si bien es cierto que no se explica demasiado bien, afirma sin dudar que una asistenta de hogar “había visto algo”, que el propietario de una bisutería próxima al portal le confirmó personalmente que algo había ocurrido y que la Policía hizo acto de presencia en la calle Magdalena de cuatro a cinco de la tarde.

La otra testigo es la encargada de una tintorería en la misma calle y asegura que llegando a su puesto de trabajo en el turno de tarde, pasó ante el portal donde vivía la pareja y que “en la acera me llamó la atención ver a tantos policías, dos o tres furgones. Una muchacha llorando en el portal de la calle y pensé que la habían intentado atracar”. La testigo dice que la persona que lloraba le pareció sudamericana. Conviene señalar aquí que la mujer que fue asistenta de Mario y Raquel es ecuatoriana.

Estas dos declaraciones juradas contradicen el atestado policial: si la asistenta encontró el cuerpo de Mario hacia las 17 h y avisó a un coche de la Policía Municipal en cuanto bajó a la calle, ¿cómo es posible que antes de esa hora ya hubiese comentarios en el barrio, una mujer sudamericana llorando en el mismo portal y furgones policiales en la calle? ¿Qué dice la ley de probabilidades acerca de que puedan ocurrir dos muertes el mismo día, en el mismo edificio y con una persona allegada de similar aspecto?

Fuente EP Mundo La Vanguardia
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