Niño aplastado por la lancha tenía un pariente de armas tomar

Lunes por la mañana. El ministro Juan Ignacio Zoido desvincula el narcotráfico en el Campo de Gibraltar de la agresión sufrida por nueve guardias civiles horas antes, a la salida de un restaurante de Algeciras. «Solo dos tienen antecedentes por tráfico de drogas», explica en referencia a los detenidos e identificados hasta ese momento por participar en un tumulto al que se sumaron casi 40 personas. «No podemos estar alarmando en ese sentido». Un par de horas después ya había cuatro detenidos y siete identificados y de ellos al menos cinco tienen antecedentes por narcotráfico, según fuentes policiales, o están relacionados con ese mundo criminal, que va ampliándose día a día en la zona.

Lunes por la tarde. El narco reaparece. Un niño de seis años muere aplastado por una lancha en aguas de la playa algecireña de Getares. El pequeño estaba en una embarcación de recreo con su padre cuando la lancha fue arrollada por una neumática semirrígida, un clásico de los traficantes autóctonos para transportar el hachís desde Marruecos a la costa gaditana. Eran poco más de las cinco de la tarde cuando se produjeron los hechos. La «goma», según ha podido saber ABC, fue retirada poco antes del depósito del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Algeciras, que la había intervenido días antes porque navegaba sin la documentación. El dueño acudió ayer por la mañana a esas dependencias con los papeles, pero como no tenía titulación para pilotarla no le dejaron llevársela. Por la tarde, le acompañó otro individuo que sí estaba capacitado para patronear y se los agentes se la entregaron. Poco después mató a la criatura junto a la playa de Getares. Se trata de una lancha gris, de unos siete metros y unos 300 CV.

Se da la circunstancia de que el pequeño muerto en el accidente era pariente de los Pantoja, habituales colaboradores del «rey del hachís» en la zona, Abdellah el Haj, conocido como «el Messi».

Según fuentes policiales, la «goma» chocó con la otra embarcación en «una zona balizada», ante la mirada atónita de decenas de bañistas. Al parecer, el padre del niño les habría recriminado a los ocupantes de la semirrígida que estuvieran haciendo maniobras peligrosas y llegó a producirse un enfrentamiento verbal, según varios testigos.

Los dos ocupantes de la embarcación fueron detenidos por agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que se ha hecho cargo de la investigación, dado que la neumática llegó a meterse en la playa. Según confirmaron a ABC fuentes del caso, el individuo que arrolló la barca cuenta con antecedentes por tráfico de drogas. En sus primeras manifestaciones dijo literalmente que se le había ido el acelerador.

Los testimonios recabados en el lugar apuntan a que la embarcación semirrígida llegó a pasar por encima del barco de recreo en el que navegaba el niño -fallecido por el impacto- y su padre. Efectivos de Salvamento Marítimo, de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y de la Policía Local, así como de Emergencias Sanitarias, se trasladaron al lugar tras recibir varias llamadas alertando del siniestro. Ambas embarcaciones fueron trasladadas a la playa de Getares. El padre del pequeño fue conducido al hospital tras el suceso.

La embarcación que mató al pequeño «es y era para uso ilícito y nosotros sabiéndolo estamos obligados a devolvérsela cuando nos presentan la documentación», indicaron a ABC fuentes de la Guardia Civil.

Otros cuatro detenidos

Al mediodía de ayer la Policía Nacional ya había detenido a cuatro individuos de los cinco que instigaron y se enzarzaron de forma más violenta con nueve guardias civiles del GAR (Grupo de Acción Rápida) el sábado a la salida de un bar de El Saladillo. Además habían identificado a otros siete participantes en el tumulto, que comenzó cuando los agentes salieron del restaurante en el que habían comido y se dirigieron a un aparcamiento al aire libre a coger sus coches. Un individuo desde un vehículo comenzó a increparles y se le sumaron otros. Cuando los agentes les dijeron que eran guardias civiles, empezaron a llegar otros individuos que estaban de comunión con botellas rotas, vasos y palos. De estas 11 personas, al menos cinco cuentan con antecedentes por narcotráfico o están relacionadas con el tráfico de estupefacientes.

Pese a que la Policía sigue investigando cuál fue el origen de la agresión, fuentes de Guardia Civil no descartan que el grupo, de paisano y libre de servicio, fuera «mordido» por algún narco, debido a su peculiar aspecto. Llevaban un par de semanas en Algeciras y están a punto de volver a su base en Logroño. Otros compañeros les relevarán.

Fuente EP Mundo ABC
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