Ocho muertes infantiles tan espeluznantes como las de Gabriel y Laia

Los mediáticos asesinatos de Gabriel Cruz y la joven Laia han resonado en los medios de comunicación. Pero en lo que va de 2018 otros ocho niños han tenido terribles y violentas muertes en España.

Gabriel, Ekai, Alejandro, Marina o Laia son algunos de los nombres de niños que han muerto en lo que va de 2018 de forma violenta. Pero no son los únicos, cinco más, de los que se desconocen los nombres, han fallecido en este año de una manera cruel. La denuncia la ha lanzado Save the Children, quienes solicitan una Ley para la Erradicación de la Violencia contra la Infancia.

Aunque el caso más mediático ha sido el de Gabriel Cruz, el pequeño almeriense de ocho años que fue asesinado presuntamente por la pareja de su padre, en lo que va de año hasta 10 menores de edad han fallecido en España de forma violenta: asesinados, bebés abandonados que han acabado muriendo o incluso el suicido de Ekai por culpa del acoso.

El cuerpo sin vida de una recién nacida

La serie de terribles historias empieza el 16 de enero, fecha en la que aparece el cadáver de una recién nacida en la planta de basuras de Alhendín, en Granada. La madre de la bebé acusó a su propio padre, al abuelo de la niña fallecida, de haberla matado.

Ella dijo que ocultó el embarazo por miedo a la reacción de su padre, y que cuando la niña nació, este la mató a golpes contra el suelo, y la tiró a un contenedor el cuerpo dentro de una bolsa.

Así, tras la reconstrucción de los hechos en la casa de los dos detenidos, el juez tuvo claros indicios de delito, y mandó al abuelo y a la madre a prisión provisional sin fianza.

Ekai Lersundi fue encontrado muerto en su habitación

Ekai Lersundi lucho por lograr que se reconociese su verdadera identidad de género. Pero esa lucha del adolescente de 16 años terminó el 15 de febrero, día en el que su madre encontró su cuerpo sin vida en su habitación. El joven esperó un tratamiento hormonal que nunca llegó.

Una recién nacida muerta en Alcalá de Henares

Una mujer de 19 años permanece en prisión desde el pasado 23 de febrero acusada de asesinar a su hija recién nacida, que presentaba cortes, y esconderla en un armario.

La joven acudió al hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, Madrid, con signos de haber dado a luz. Tras preguntar por el paradero de la bebé, no respondió, pero sí conocía su paradero: ella misma la había metido en una bolsa de plástico y después la introdujo en el armario de sus suegros.

El primer análisis forense realizado al cuerpo determina que la pequeña nació viva y que su muerte es de “etiología violenta, derivada de los cortes”.

Gabriel Cruz, el caso que conmocionó a todo el país

Gabriel Cruz tenía que caminar tan solo 100 metros, la distancia que separa la casa de sus abuelos de la de sus primos en la localidad almeriense de Nijar. Fue ahí donde se perdió su pista y empezó la pesadilla.

Desde el principio la Guardia Civil consideró la desaparición de alto riesgo por la corta edad del pequeño. Con la ayuda de los vecinos, los agentes peinaron toda la zona: el monte, cientos de pozos, contenedores…

Se investigó a su círculo más cercano, sin obviar ningún testimonio. También se apuntó a un hombre que había acosado a la madre de Gabriel durante dos años, aunque desde Interior descartaron su conexión con la desaparición.

Con todas las vías de investigación abiertas se continuó la búsqueda, mientras se estrechó la vigilancia al torno de la familia del padre hasta la detención de Ana Julia Quezada, la pareja del padre. El cuerpo de Gabriel estaba en el maletero de su coche.

La autopsía determinó que falleció de muerte violenta “una o dos horas después de comer”. El informe preliminar dató el deceso el mismo día de su desaparición, el 27 de febrero, y apuntó como causa de la muerte la asfixia.

Una bebé muerta en una planta de residuos

El 16 de marzo otra recién nacida apareció muerta en otra planta de residuos, esta vez en la localidad castellonense de Onda. Fueron los trabajadores de la empresa los que hallaron el cuerpo sin vida de la bebé.

La investigación está resultando muy complicada, ya que la cinta de clasificación de basura en la que fue encontrada procesaba residuos de 47 municipios, por lo que se desconoce el lugar en el que la menor pudo ser arrojada. Tan difícil está siendo que aún no se tiene ningún indicio ni pista.

Alejandro y Marina, dos hermanos asesinados por su padre

Marzo sumó a la lista de niños asesinados un caso doble, esta vez a manos de su padre en Getafe. Fueron el caso de Alejandro y Marina, quienes fueron ahogados en la bañera a manos de su padre, que posteriormente se suicidó arrojándose a las vías del cercanías.

Tras asesinar a los niños, y antes de quitarse la vida, el autor de los hechos provocó fuego en la vivienda. En el interior de uno de sus bolsillos localizaron una nota escrita a mano en la que admitía que fue él quien les mató. Según fuentes de la investigación, la pareja se encontraba en proceso de separación, aunque la madre de los niños lo negó.

Otro bebé en una planta de residuos

En Montcada i Reixac, Barcelona, los trabajadores de la planta de residuos Ecoparc encontraron el pasado 22 de mayo el cuerpo sin vida de un bebé. Aunque en un primer lugar se estableció que la edad aproximada de la criatura era de un año, finalmente se determinó que podría tener semanas de vida o incluso ser un recién nacido.

El cuerpo se encontraba dentro de una de las máquinas que clasifican los restos, en la línea de envases y plásticos, y tenía múltiples cortes en el cuerpo.

Una bebé de cinco meses muerta de forma violenta

Mayo termino con otro cruel suceso con una bebé de cinco meses como protagonista. En el municipio tinerfeño de La Matanza, el 27 de dicho mes, fue hallado el cadáver de la pequeña. En un primer momento la Guardia Civil trató de localizar a varias personas del entorno familiar, entre ellas, a la pareja sentimental de la madre. Y no fue hasta un día después cuando pudieron dar con él y detenerlo.
Además, la autopsia reveló que tuvo una muerte violenta. Por ello, el Juzgado de Instrucción Número 1 de La Orotava decretó la prisión comunicada y sin fianza para la pareja de la madre de la bebé. Se le acusó de un presunto delito de homicidio.

Laia, décima menor con una muerte violenta en 2018

Ha sido el último y también uno de los más crueles. Laia, una niña de 13 años, se encontraba en la casa de sus abuelos, en el municipio barcelonés de Vilanova i la Geltrú, cuando salió de la casa y no se supo más de ella hasta unas horas después. Un familiar de la pequeña encontraron su cuerpo sin vida debajo de un colchón en la casa de un vecino de los abuelos de la pequeña. En el mismo edificio.
El supuesto asesino de Laia no opuso resistencia al ser detenido, aunque sí negó en varias ocasiones ser el autor del mismo:

“Yo no he sido, yo no he sido”. En su vivienda han aparecido también algunas armas blancas. Y es que, según han detallado fuentes cercanas a la investigación, la víctima presentaba heridas de arma blanca.

La autopsia confirmó que la niña murió estrangulada y que posteriormente fue apuñalada. Además, habría fallecido en la primera de las tres horas en las que nadie supo nada de ella.

Fuente EP Mundo Cuatro
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