Pedro Sánchez no lo piensa dos veces y acoge el Aquarius

Parece un claro mensaje a la Unión Europea sobre las políticas migratorias. El presidente del Gobierno español le da acogida a más de 600 inmigrantes del barco Aquarius.

El Gobierno de Pedro Sánchez quiere demostrar que es radicalmente distinto al de Mariano Rajoy en otro terreno. En el de la sensibilidad hacia las crisis humanitarias y el trato a los refugiados. Y así buscó probarlo este lunes: el presidente, según informó La Moncloa en un comunicado, ha dado ya “instrucciones para que España cumpla con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias” y ha anunciado que “acogerá en un puerto español al barco ‘Aquarius”, en el que se encuentran 629 inmigrantes “abandonados a su suerte en el Mediterráneo”.

El Ejecutivo, en su nota, subraya que es “obligación” de España evitar una “catástrofe” humanitaria y ofrecer “un puerto seguro” a estas personas, “cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional”. Sánchez ya eligió incluso destino del barco: el puerto de Valencia, “previa coordinación con la Generalitat valenciana”, que dirige el socialista Ximo Puig.

De hecho, fue el propio ‘president’ quien informó a los medios, antes de un almuerzo este lunes organizado por el Club Siglo XXI en Madrid, de que había dado “autorización” a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, para que el puerto de Valencia acoja el barco de refugiados del ‘Aquarius’, cuya entrada en Italia había sido vetada. Puig lamentó que la embarcación estuviera “abandonada” en el mar, de forma “profundamente injusta”.

También la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, habría ofrecido este lunes a los 629 inmigrantes de la ONG francesa SOS Méditerranée atracar en la ciudad condal porque “ante todo hay que salvar vidas humanas”, un desafío para el que reclamó la colaboración con el Gobierno central. Finalmente, el puerto de recepción, según especificó La Moncloa, será Valencia, y no la capital catalana.

Sánchez lanza así un mensaje contundente y rápido hacia las autoridades europeas, de contraste total con la actitud mantenida por el Ejecutivo italiano de Giuseppe Conte, cuyo nuevo ministro del Interior y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, se negó a dar permiso para que el ‘Aquarius’ desembarcara en un puerto del país. Más aún, desafío a las autoridades de Malta al exigirles que fueran ellas las que abrieran sus puertos al barco. Salvini cumplía así su prometida “mano dura” contra la inmigración, y en particular contra países como Malta, que se niegan a recibir a personas migrantes.

Negativa de Italia y aplauso de Malta

Ya ocurrió la semana pasada con otra nave con 232 inmigrantes a bordo, de la ONG alemana Sea Watch, que pasó cuatro días en el mar porque el Ejecutivo maltés se desentendió, y al final Italia accedió a que atracase en el puerto de Reggio Calabria, al sur de país. Salvini prometió que no se volvería a repetir la situación, informa EFE. “Desde hoy también italia comienza a decir NO [sic] al tráfico de seres humanos, NO al negocio de la inmigración clandestina. Mi objetivo es garantizar una vida tranquila a todos estos chicos en África y a nuestros hijos en Italia, escribió Salvini en Twitter. Antes de que la pelota volviese al tejado de Roma, España ha decidido actuar.

Fuente EP Mundo El Confidencial
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