Por aberrado tuvo un final inesperado

Ninguno de los curiosos conocía su nombre, la dirección de su casa, a dónde iba o de dónde venía. Pero todos comentaban el motivo de su linchamiento: manoseó a una niñita, de cuatro años; y a una adolescente, de 14, y la comunidad lo amarró y lo golpeó hasta matarlo.

El cadáver lo arrojaron en la manzana 11 de la urbanización El Soler, municipio San Francisco del estado Zulia. A sus pies le acomodaron el morral rojo que cargaba la noche de su asesinato.

Según los vecinos, el desconocido abordó a sus víctimas cuando estas jugaban ayer a las 9.00 de la noche en el frente de su casa. Las sedujo y empezó a tocarlas. La mayor gritó y la ayuda fue oportuna.

La turba lo rodeó, le ató las manos y lo golpearon con todo lo que tuvieron a la mano. En la algarabía le quitaron los pantalones, desgarraron su camisa y lo hicieron perder sus zapatos. Sus atacantes desaparecieron y la Policía tardó más de 24 horas en arribar a la calle donde abandonaron al occiso.

Fuente EP Mundo Cactus 24
Cargando...
Cargando...