Por tropezar a un vecino con una bicicleta ocurrió lo impensable

A Raúl Alfredo Chirino Duerto, de 15 años de edad, le cobraron con sangre haber tropezado a un vecino con una bicicleta. Al adolescente lo mataron a balazos por este pequeño descuido.

El crimen ocurrió en el sector Alejandro Oropeza Castillo del barrio Gramoven, al oeste de Caracas.

Los familiares desde la morgue de Bello Monte aseguraron este viernes que el muchacho jugaba cartas cerca de su casa en compañía de otros compañeros de la zona, cuando llegaron dos hombres, que no han sido identificados, y le preguntaron su nombre.

El jovencito confirmó que se llamaba Raúl y los sujetos le propinaron dos tiros en el tórax. No le robaron nada y huyeron del lugar. Su madre, Militza Duerto, aseguró que el homicidio se debió a un sicariato.

Días antes había sido amenazado de muerte por la persona a la que tropezó. Pero nunca imaginó que ese hecho se consumaría.

Su hermano mayor escuchó los disparos y cuando salió a ver qué sucedía lo encontró tirado en el pavimento. Con ayuda de otros vecinos lo trasladaron hasta el hospital José Gregorio Hernández, en Los Magallanes de Catia, pero murió cuando era ingresado.

El adolescente desempeñaba oficios de carpintería junto a un familiar en el mismo sector donde vivía. Estudió hasta sexto grado en el colegio Pedro Manuel Ruíz, de Catia.

Fuente EP Mundo Caraota Digital
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