Prohíben terapias dañinas para la comunidad LGTB

Este martes, el Gobierno británico elaboró un plan de acción para acabar con la discriminación de la comunidad LGTB+, eliminando las pseudo terapias que dicen curar la homosexualidad.

Solo tres países, Brasil, Ecuador y Malta tienen leyes que prohíben expresamente este tipo de prácticas

El proyecto, con 75 medidas, ha sido elaborado tras analizar los datos reunidos a través de entrevistas hechas por Internet a más de 110.000 personas: el 2% de los encuestados confesó haber sido sometido a las llamadas “terapias de conversión”; otro 5% aseguró que había recibido ofertas para recibirlas, pero las rechazaron.

Las diversas asociaciones que ofrecen ayuda para “salir de la homosexualidad”, campamentos para adolescentes que ofrecen “curarla”, psicólogos que afirman que pueden “revertir” la atracción entre personas del mismo sexo, grupos de apoyo para “corregir” la orientación sexual… En otros países, como en España, se pueden perseguir por promover la homofobia.

La organización Stonewall, que defiende los derechos de los gais, define estas terapias como “cualquier forma de tratamiento o psicoterapia que pretende reducir o acabar con la atracción por personas del mismo sexo”.

“Estas actividades son un error, y no estamos dispuestos a permitir que continúen”, ha afirmado la primera ministra, Theresa May, en un artículo publicado este martes, coincidiendo con la semana de celebraciones del Orgullo Gay.

La casi totalidad de asociaciones psiquiátricas considera no solo ineficaces sino también muy dañinas.

Alrededor de la mitad de encuestados que habían sido sometidos a una de estas terapias dijo que había sido dirigida por un grupo religioso; el 19% por un profesional sanitario y el 16%, por un familiar o allegado, informa France Presse.

Por ello, el Ejecutivo está dispuesto a “considerar todas las opciones legislativas y no legislativas para prohibir la promoción, la oferta o la realización de las terapias de conversión”.

La ministra de igualdad, Penny Mordaunt, ha dicho al programa Today de BBC Radio 4: “Se trata de una terapia muy extrema que está ahí para tratar de curar a alguien de ser gay, pero por supuesto que no se puede curar a alguien de ser gay. La forma más extrema [de estos tratamientos] puede involucrar una violación correctiva”.

La encuesta ha revelado también que más de dos tercios de los encuestados dijeron haber evitado ir de la mano con sus parejas por temor a una reacción adversa.

“Me impactó cuántos encuestados dijeron no poder mostrar abiertamente su orientación sexual o evitar ir de la mano con sus parejas por miedo”, ha dicho la primera ministra Theresa May. “Nadie debería tener que esconder quien es o a quien ama”, concluyó.

Fuente EP Mundo El País
Cargando...
Cargando...