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Sep

¡Qué desastre! El viacrucis que pasa un abuelo para conseguir mendicinas

Actualizado: 15/09/2018 17:51

La lista de medicamentos por encontrar es tan extensa para los pensionados, como la cola que hicieron este viernes para retirar entre 180 y 200 bolívares soberanos en efectivo, correspondientes al último pago de septiembre de 900 bolívares soberanos.

Mientras esperan, muchos debaten a qué le darán prioridad esta vez: alimentación o medicamentos. La mayoría de las veces sus tratamientos quedan en espera durante días, semanas y hasta meses. Losartán, insulina, calcio, aspirinas, omeprazol son algunos de los medicamentos que los jubilados y pensionados esperan reponer este mes. Pero no depende de ellos que así sea.

Reyna Ibarra, de 63 años, estuvo hospitalizada durante tres días: “Se me subió el azúcar en 500 y la tensión llegó a 300. Tomo mis medicamentos solo cuando los tengo”. También requiere desde hace dos meses unas ampollas para calmar el dolor en piernas y caderas. “En ninguna farmacia hay remedios, seguimos a la buena de Dios”.

Cuenta que cuando se acuesta a dormir no puede cambiarse de posición, los dolores la inmovilizan: “Entonces me tengo que poner hielo. Pero en realidad, lo que más me preocupa son los medicamentos para la diábetes y la tensión”.

En Venezuela ocho de cada 10 medicinas no están disponibles, según datos de la Federación Farmacéutica Venezolana. En medio de la restricción de fármacos y una inflación galopante que solo en agosto fue 223 %, Ibarra ha recurrido a unas “pepitas marrones” que consigue en las plazas. “Esas las come la gente, son amargas y dicen que es para bajar la tensión”.

A casi un mes de las medidas económicas que anunció el presidente Nicolás Maduro en cadena nacional, donde el bolívar fue devaluado en 96 %, no solo los supermercados han quedado vacíos tras las fiscalizaciones, las farmacias también. María Rojas, de 67 años, realizó un recorrido por 10 farmacias en busca de losartán y tampoco tuvo éxito. “Desde hace 15 días dejé de tomar la dosis diaria para la tensión. Como no conseguí el losartán, entonces me gasté el dinerito en comida”, dice.