¡Qué drama! Agarrón del juez con el abogado de Juana Rivas

Juan de Dios Ramírez Sarrión, abogado de Juana Rivas, renunció ante el juzgado que lleva el caso de sustracción de menores. Al juez no le sentó nada bien y hubo mucha tensión.

El juicio que debía celebrarse este jueves contra Juana Rivas por la retención de sus dos hijos, que mantuvo en paradero desconocido durante 27 días el pasado verano, ha quedado suspendido al renunciar ‘in situ’ el abogado Juan de Dios Ramírez Sarrión, que firmaba el escrito de defensa.

La vista, iniciada poco antes de las 10, ha derivado hacia un tenso enfrentamientoentre el titular del Juzgado Penal 1 de Granada, José Píñar, y Ramírez, quien al desobedecer la orden del magistrado se expone a una sanción o la apertura de diligencias: el juez ha anunciado que trasladará al Ministerio Fiscal, el Juzgado de Guardia y el Colegio de Abogados de Sevilla -donde ejerce Ramírez- la renuncia del letrado, mientras en la sala irrumpía por el sistema de videoconferencia la voz nítida de la jueza que a la par asistía a la vista desde Italia: “Cosa sta succedendo?” (¿Qué está pasando?). Solicitada por el juez opinión a Juana Rivas, la madre de Maracena ratificó que “solo” tiene “depositada” su confianza en “don Estanislao”.

El ‘caso Juana Rivas’ vive así un nuevo episodio, calificado de “insólito” por el propio juez, el titular del Juzgado Penal 1 de Granada, José Píñar, a quien Ramírez desobedeció ante la orden expresa del magistrado:

“Le ordeno que permanezca en la sala y ocupe su puesto”. Todo ello, en el capítulo de cuestiones previas, en el que la defensa de Rivas solicitó la suspensión del juicio alegando que el abogado Estanislao López, que es que ha estudiado el caso y, además era el preferido por Rivas, se encuentra de baja por enfermedad desde el pasado día 3 y así lo comunicó el pasado lunes.

A esta petición se opusieron tanto la Fiscalía como el abogado que representa al italiano Francesco Arcuri, padre de los dos hijos retenidos por Juana, que ejerce la acusación particular, Enrique Zambrano, quien entiende que con esta estrategia la representación de Juana Rivas trata de dilatar la causa para evitar la hipótesis de una sentencia condenatoria en España con anterioridad a las diligencias que paralelamente están abiertas en Italia por la custodia de los dos menores.

Ramírez apelaba al derecho de defensa ante la complejidad de una causa que, señaló, no ha estudiado porque el peso lo ha llevado su compañero de bufete, Estanislao López, aquejado de una dolencia crónica que le mantuvo de baja desde enero hasta abril y nuevamente desde el día 3. Rechazando de antemano que se trate de una estrategia dilatoria, ya en su primera intervención Ramírez anunció su intención de renuncia. Tanto Zambrano como la fiscal se mostraron dispuestos a aceptar un aplazamiento mínimo de una semana, no obstante la dureza de sus argumentaciones en contra de la petición del abogado de Rivas: “rayando el fraude procesal”, dijo Zambrano, mientras la Fiscalía recordó que los cinco abogados que comparten despacho con López tienen otorgados poderes por Juana Rivas para ejercer su defensa y que, en todo caso, el escrito de defensa va firmado por Ramírez.

El juez no transigió ni siquiera por la suspensión mínima y sugirió a Ramírez que podría solicitar en su momento la nulidad del juicio. “No admito la renuncia”, señaló el magistrado, “porque me obligaría a sancionarlo” ante el “embrollo” que se estaba creando en la sala. Píñar consideró “plenamente garantizado” el derecho de defensa. Ramírez trató de argumentar que en toda su vida profesional no se había encontrado ante una situación semejante pero el juez replicó: “A mí tampoco y llevo 33 años de juez”. El letrado apeló entonces a su conciencia pero la vista en esos momentos era ya un ‘tuya-mía’ que finalizó cuando Ramírez se retirópese a la orden expresa del juez y alguno de los profesionales del Derecho presentes en la sala: “Si lo ordena el juez no te puedes ir”.

Las fechas

También Juana Rivas trató de mover la decisión del juez, pero el magistrado se mantuvo inflexible: el juicio tiene nueva fecha. Será el miércoles 18 de julio. Desde Italia, donde Arcuri debe declarar como testigo, también dieron consentimiento. En caso de presentarse sin abogado el Juzgado designará uno de oficio. Fue la última comunicación de la mañana, a 40 días de que se cumpla un año desde la desaparición de Rivas que dio lugar a este caso.

En declaraciones al programa de Ana Rosa, en Telecinco, Juana Rivas ha negado que esta actuación respondiera a una estrategia, ha insistido que ella tiene depositada la confianza en José Estanislao López (“espero que se cure pronto”) y se ha negado a ser defendida por un abogado de oficio.

Sustracción de menores

El juicio debía analizar la sustracción de sus dos hijos menores por Juana Rivas, quien debía entregárselos el pasado mes de julio al padre, el italiano Francesco Arcuri, al que acusa de malos tratos. La Fiscalía solicita para Rivas un total de cinco años de prisión por dos delitos de sustracción de menores y también pide que sea inhabilitada durante seis años para ejercer el derecho de patria potestad sobre los niños, de once y tres años.

El pasado miércoles el Juzgado dictó una resolución en la que rechazaba la suspensión, solicitada por el abogado Estanislao López, de baja por una enfermedad en la pierna que le impedía desplazarse a la vista oral. Un informe médico forense emitido el lunes confirma la imposibilidad de este abogado de desplazarse a Granada, pero el Juzgado rechazó igualmente la suspensión por haber otro letrado designado en la causa, Juan de Dios Ramírez, quien trasladó al juez que se había desvinculado en los últimos tiempos de la defensa de la madre de Maracena.

La Fiscalía se opone a la suspensión

Sí se ha pronunciado sobre ello la Fiscalía, que en un escrito remitido al Juzgado este mismo jueves, al que ha tenido acceso Europa Press, se opone a la suspensión solicitada por la defensa de Juana Rivas por entender que ambos letrados fueron “indistintamente” designados para su defensa. Agrega que “no consta” resolución alguna por la que se tenga por expresamente apartado del procedimiento” a Juan de Dios Ramírez.

El italiano Francesco Arcuri está personado en la causa como acusación particular y ha solicitado para Juana Rivas cinco años de prisión y ocho años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre los niños. En concepto de responsabilidad civil, el padre de los menores reclama que su expareja le abone por los “daños materiales y morales ocasionados” una indemnización de 30.000 euros. En paralelo, el Tribunal de Cagliari (Italia) tiene abierto un procedimiento civil para decidir sobre la guarda y custodia de los menores y ha culminado esta semana el proceso de periciales sobre los menores, los padres y la relación entre todos ellos.

Juana Rivas siempre ha alegado que se fue con sus hijos del domicilio familiar de Carloforte, en Italia, para huir de una supuesta situación de maltrato a manos de su pareja. Arcuri fue condenado en 2009 por lesiones en el ámbito familiar, una sentencia que se dictó por conformidad de las partes, y en 2016 volvió a ser denunciado por Juana Rivas en España. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer 2 de Granada rechazó la apertura de las diligencias por supuestos malos tratos contra él al entender que los hechos denunciados ocurrieron presuntamente en Italia y que por tanto la jurisdicción competente es la italiana, adonde se remitió en su momento por petición de la Fiscalía la denuncia que Juana puso en Granada.

“Soy inocente”

Rivas ha garantizado este jueves que es “inocente” y “se va a demostrar muy pronto” a su llegada al edificio judicial de La Caleta de Granada, minutos antes de ser juzgada por la presunta sustracción de sus dos hijos menores de edad tras pasar casi un mes en paradero desconocido incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregarlos al padre, el italiano Francesco Arcuri, al que acusa de malos tratos.

“Claro que soy inocente y se va a demostrar muy pronto”

La madre de Maracena ha llegado al edificio judicial sobre las 9.45 horas acompañada por el abogado Juan de Dios Ramírez, su hermana y, entre otros, la asesora jurídica del Centro de la Mujer de Maracena, Francisca Granados, que inicialmente estuvo investigada en la causa.

Rodeada de una nube de periodistas se ha mostrado confiada en que la Justicia se pondrá de su parte y que seguirá “luchando”. “Claro que soy inocente y se va a demostrar muy pronto”, ha agregado.

Fuente EP Mundo El Mundo
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