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Jun

Se armó la tangana en el parlamento del Brexit

Actualizado: 13/06/2018 10:55

Theresa May ha logrado conjurar la ‘rebelión’ en su propias filas con una apurada victoria (324 a 298 votos) en el trámite final de la Ley del Brexit. La ‘premier’ consiguió retirar la enmienda introducida por la Cámara de los Lores, que otorgaba al Parlamento un voto vinculante sobre el acuerdo final para la salida de la UE (y la posibilidad de asumir el control de las negociaciones con Bruselas en caso de derrota del Gobierno).

May se comprometió a ofrecer una solución de compromiso, garantizando un voto “significativo” en la Cámara de los Comunes, aunque sin entrar en detalles sobre su alcance.

Su decisión sirvió en cualquier caso para disuadir a 12 de los 14 tories ‘rebeldes’, incluido el ex fiscal general Dominic Grieve, que pidió un voto de “confianza” para May y advirtió que el Parlamento podrá volver a votar si el Gobierno incumple su palabra.

Tan sólo dos diputados conservadores, el veterano Kenneth Clarke y la moderada Anna Soubry, votaron contra el Gobierno en el momento decisivo. La votación llegó precedida de la repentina dimisión del subsecretario de Justicia Phillip Lee, lo que añadió aún más confusión y suspense a la tramitación final de la Ley del Brexit.

Theresa May se había propuesto ‘desenmendar’ en dos días todas las correcciones a la polémica ley introducidas por la Cámara de los Lores, acusada por los medios conservadores de “traicionar” el resultado del referéndum.

Las portadas de los tabloides lanzaba de antemano el dedo acusador hacia los tories ‘rebeldes’, con la portada ultrapatriótica de ‘The Sun’ marcando la pauta: “Great Britain or Great Betrayal” (“Gran Bretaña o Gran Traición”).Una tras otra, y gracias al apoyo los diez diputados del Partido Democráticoa Unionista (DUP), el Gobierno fue imponiendo su mayoría y tumbando las 15 enmiendas introducidas por la Cámara Alta, aunque la votación fue muy apurada y en algunos casos se decidió por apenas diez votos.

Proceso

La primera enmienda derrotada de los Lores fue la que había logrado eliminar la fecha del 29 de marzo del 2019 como el ‘pistoletazo’ definitivo del Brexit (reintroducida en la versión final de la ley). De la aprobación expresa del Parlamento a la segunda fase de la negociación a la incorporación de las leyes ambientales de la UE, las ‘correcciones’ de los Lores fueron cayendo por su propio peso.

Pero tanto o más que lo que se votó, importaba lo que estaba escrito entre líneas.  ¿A qué se comprometió realmente May con los tories ‘rebeldes’? ¿Qué es y qué no es un voto “significativo”?¿Qué nueva carta se sacará de la manga el ministro del Brexit, David Davis, para conjurar futuros amagos de rebeldía en el Parlamento?”

Ante la perspectiva de una humillante derrota, Theresa May se ha visto obligada a negociar con sus propios diputados y a hacer concesiones”, declaró el portavoz laborista para el Brexit, Keir Starmer, en su peculiar lectura de la extraña votación de este martes.

“Tendremos que esperar y ver los detalles de esas concesiones y mientras tanto reclamar a los ministros que cumplan las promesas hechas al Parlamento. Los laboristas decidieron pues contener el fuego hasta tener una mejor idea de lo que está ofreciendo el Gobierno, conscientes también de sus profundas divisiones internas entre los partidarios de la ruptura total, del Brexit ‘blando‘ y del segundo referéndum, ante la mirada calculadamente ambigua del líder de la oposición, Jeremy Corbyn.