Se pasa de cariñoso con su hija y el resultado es imperdonable

En un comunicado de prensa el Ministerio de Defensa expulsó del Ejército a un subteniente condenado por abusar sexualmente de su hijastra, de 13 años. El militar, Francisco Javier S. R., pidió a Defensa que no le expulsara alegando que su comportamiento nada tenía que ver con su cometido militar y que la medida era desproporcionada.

Defensa entiende que los hechos que cometió con su hijastra son muy graves y que debe ser apartado del Ejército.

El ministerio sostiene su decisión en una sentencia de la Audiencia de Sevilla del pasado 2 de marzo de 2015 que condenó al subteniente del Ejército de Tierra a ocho años y seis meses de prisión por un delito continuado de abusos sexuales perpetrado sobre una hija de 13 años de la pareja con la que convivía en Sevilla.

Y a la que debe indemnizar con 60.000 euros por las secuelas que le ha provocado: “Trastorno de estrés postraumático, depresión mayor y alteraciones en las áreas social, sexual y afectiva”, patologías agravadas con motivo del juicio.

El militar debe indemnizar con 60.000 euros a la menor por las secuelas que le ha provocado: “Trastorno de estrés postraumático, depresión mayor y alteraciones en las áreas social, sexual y afectiva”

El condenado abusó de ella entre los años 2009 y 2010, aprovechando momentos en que la madre de la víctima se ausentaba del domicilio familiar.

El subteniente comenzó dándole un euro a la menor a cambio de que le hiciese masajes y en sucesivas ocasiones acabó besándola e imponiéndole felaciones.

La madre se enteró de lo que sucedía por su hija y denunció los hechos.

Tras la sentencia de la Audiencia de Sevilla, el Ministerio de Defensa le abrió un expediente disciplinario que derivó en su separación del Ejército.

El militar recurrió ante la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo la expulsión, que ha avalado la medida de Defensa.

El Supremo entiende que el “buen comportamiento” en su trabajo alegado por el militar “no compensa ni atempera la gravedad de su conducta” ni “sirve para aminorar la indignididad y descrédito que los hechos comportan”.

Fuente EP Mundo El País
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