Un robot y unos cirujanos son investigados por la muerte un hombre

Actualmente las autoridades de Reino Unido están investigando la muerte de Stephen Pettitt, ocurrida en marzo del 2015 y que se produjo luego de ser intervenido quirúrgicamente en el Freeman Hospital de Newcastle, en donde se sometió a un cirugía de válvula mitral, dicha operación fue asistida por un robot, convirtiéndose así en la primera operación de este tipo.

Según los testimonios, que prestaron este martes en una audiencia en Newcastle el cirujano jefe Sukumaran Nair y el cirujano asistente Thasee Pillay, durante dicha operación ellos apenas podían escucharse entre sí debido a un sonido “diminuto” que emanaba la consola del robot que Nair estaba controlando. Pillay afirma que tuvo que gritar para advertir a su colega de que el robot, llamado ‘Da Vinci’, estaba cosiendo la válvula incorrectamente, y luego gritó de nuevo cuando vio que el robot “golpeó” a uno de los asistentes.

Como resultado, el robot dañó la aorta del paciente, después de que la sangre salpicó la cámara de Da Vinci, que le sirve de ‘ojos’. Para situaciones críticas como esta, el hospital cuenta en su plantilla con dos supervisores, expertos en robótica, normalmente dispuestos a ayudar. Pero ese día se marcharon antes a casa.

Entonces, los cirujanos dejaron de utilizar al robot ‘ciego’ e iniciaron una cirugía de tórax abierto para subsanar el desastre, pero a esas alturas el corazón de Pettitt estaba funcionando “muy mal”. El paciente murió días después por una falla orgánica múltiple.

¿Quién tuvo la culpa?

En opinión del cirujano cardiotorácico Kevin Brennan, la culpa fue de los supervisores, ya que se fueron temprano:

“La pérdida de esa asistencia vital fue un gran golpe en un momento crítico”.

Por otra parte, el cirujano jefe ha admitido que se perdió varias sesiones de entrenamiento con el robot, incluso una en París con un cadáver, porque estaba realizando cirugías en otros lugares. Se supone que los cirujanos deben realizar 40 operaciones robóticas con cadáveres o maniquíes antes de hacerlo con pacientes. Nair tampoco informó a Stephen Pettitt, de 69 años, sobre el riesgo adicional de ser el primer paciente en someterse a una operación de este tipo en el Reino Unido.

Además, el consultor anestesista, doctor Anthony George, afirma que el cirujano jefe sabía que los supervisores se iban temprano y optó por continuar con la cirugía de todos modos. George también afirma que ignoraron sus dudas sobre lo mal que iba la cirugía, pero en aquel momento no forzó el problema porque no es su responsabilidad “hostigar a los cirujanos”.

La investigación del caso continúa.

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) tiene 60 robots quirúrgicos en sus hospitales y ha operado con ellos más de 2.500 veces, pero nunca antes una válvula mitral.

Fuente EP Mundo RT
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