¡Una a una! Las cinco multinacionales que han dejado el pelero en el país

Kellogg se unió este martes al conjunto de empresas trasnacionales que en los últimos años decidieron abandonar Venezuela por la crisis económica que atraviesa el país, y cuyas instalaciones, en algunos casos, han sido tomadas por el Gobierno.

La primera que decidió irse del país fue la estadounidense Clorox. En 2014 cerró sus operaciones en Venezuela por restricciones por parte del Gobierno, interrupciones de suministro de insumos y por la incertidumbre económica. Posteriormente fue ocupada por el Ejecutivo.

Kimberly Clark, fabricante de productos de aseo personal, fue otra persona jurídica que se alejó, esta vez en el año 2016, porque no pudo mantener su línea de producción ante la falta de divisas.

La compañía de cauchos Bridgestone, que tenía 60 años en el país y que contaba con una sucursal en el estado Carabobo, cerró sus puertas en 2016 y vendió todos sus activos al Grupo Corimon.

A la lista de empresas se suman también más de 15 aerolíneas, como el caso de Aeroméxico, que en en 2016 dejó de operar desde y hacia Venezuela “debido al complejo entorno económico que impera en el país”.

Kellogg, a través de un comunicado emitido por la directiva de la popular empresa de cereales, manifestó que la decisión de cesar operaciones en el país se tomó no sin antes haber cumplido con el pago completo a los trabajadores de sus beneficios y prestaciones sociales correspondientes por ley.

La crisis se veía venir

Esta situación ya la había alertado el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios de Venezuela (Consecomercio) a finales del 2017, al afirmar que un 60% de las empresas habían bajado su santamaría en los últimos cinco años, porque de cada 10 comercios sólo cuatro mantenían sus puertas abiertas tras iniciar sus actividades comerciales en ese mismo lapso de tiempo.

“La realidad es que las empresas pueden cerrar, están cerrando y seguirán cerrando. El único afectado es el consumidor venezolano porque tiene menos bienes que pueden adquirir”, expresó Juan Pablo Olalquiaga, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), al referirse al último incremento de salario decretado el pasado 1 de mayo.

A pesar de este panorama, el Gobierno no ha dado un señal de querer rectificar, al insistir que lo que está ocurriendo con la economía venezolana se debe a una supuesta “guerra económica” propiciada por el sector privado.

Fuente EP Mundo Caraota Digital
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