Vuelo a Ibiza se desvía a Francia por unos borrachos (Detalles)

Una fiesta alcohólica en pleno vuelo impidió el aterrizaje en Ibiza. Hubo que desviar el avión rumbo a Francia.

Ha vuelto a ocurrir y, además, parece que no será la última, dado que acaba de comenzar la temporada. La aerolínea Jet2 se ha visto obligada a desviar hasta Toulouse (Francia) un vuelo que unía Belfast con la isla de Ibiza.

Al parecer todo se debió al comportamiento «ingobernable» y «agresivo» de un grupo de pasajeros que había decidido montarse una juerga en la que acabaron enfrentándose al resto del pasaje y a la tripulación, poniendo en riesgo la seguridad del vuelo.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes por la noche, según informan varios medios británicos, que apuntan que los responsables pudieran encontrarse bajo los efectos del alcohol.

Un portavoz de la aerolínea dijo que solo habían tenido conocimiento del incidente después del informe de la tripulación de vuelo al aterrizar. De momento lo que se sabe es que el vuelo LS397 salió del aeropuerto internacional de Belfast alrededor de las 15.30 horas y que debía aterrizar en la isla a las 19.35 horas (hora local). Pero que no lo consiguió hasta más de dos horas después, tras el aterrizaje de emergencia de la aeronave, y el desalojo de, al menos, un pasajero.

Ryanair ya implantó la ley seca en 2015, y ahora se la recuerda a sus pasajeros. La aerolínea irlandesa está enviando un correo electrónico a todos sus pasajeros que tienen que coger un vuelo entre el Reino Unido e Ibiza de que no pueden subir alcohol a la cabina, y que «se inspeccionará el equipaje» en el momento del embarque.

Además, alerta de que «el alcohol adquirido en las tiendas del Duty Free u otro sitio deberá ser envuelto y se colocaran en un lugar de la bodega habilitado para este fin, y será totalmente gratuito». Eso sí durante el vuelo pueden comprar el alcohol de Ryanair, pero solamente cerveza.

También advierte que los pasajeros que «muestren cualquier señal de comportamiento antisocial o que intenten ocultar el alcohol se les negará el acceso a bordo sin reembolso ni compensación».

Según la compañía, el objetivo de este tipo de medidas es «el confort y la seguridad de todos los pasajeros» y afectará a los aeropuertos de Bristol, East Midlands, Stansted, Birmingham, Liverpool, Glasgow Prestwick, Manchester y Leeds Bradford.

Los incidentes son tan frecuentes que el Govern balear exigió el pasado mes de julio al Gobierno central y a la Comisión Europea que limitaran la venta de bebidas alcohólicas por persona durante los vuelos.

El Govern considera que la venta ilimitada de bebidas alcohólicas durante los vuelos es «no solo innecesaria, sino perjudicial para la seguridad».

La propuesta también se planteó en Bruselas, en el marco de la jornada de trabajo sobre transporte europeo organizada por la Comisión Europea a la que asistió el Centro Baleares Europa en representación del Govern. La directora gerente del CBE, Marta Neus López, trasladó esa misma reivindicación a las autoridades comunitarias, pero de momento no está teniendo mucho éxito.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) reclamó el pasado noviembre una revisión del Convenio de Tokio (1963) que rige los delitos y otros actos cometidos en aeronaves. La asociación internacional pide una mejor acción coercitiva contra «los pasajeros insubordinados» para fortalecer la disuasión.

La lista de incidentes no para de ampliarse año tras año. La gota que colmó el vaso fueron los 30 pasajeros que en 2013 se pelearon, destrozaron el mobiliario, insultaron a la tripulación y simularon la violación de las azafatas del vuelo de Ryanair FR694 que unía las ciudades de Prestwick, en Escocia, y la isla de Ibiza.

«Normalmente los pasajeros suelen embarcar con calma en el Reino Unido y raras veces se les impide el acceso», explican desde Ryanair. El ambiente del avión, sin embargo, se va caldeando poco a poco a medida que se acercan a la que denominan isla de la fiesta, y empiezan a pedir a las azafatas las típicas botellitas de vodka, ginebra y whisky que aparece en los menús de todas las aerolíneas por algo menos de seis euros la copa. De momento Ryanair las ha borrado del menú.

Fuente EP Mundo El Mundo
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