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17
Abr

4 alimentos que por nada del mundo debes calentar en el microondas

Existen algunos alimentos que nunca deberías calentar en el microondas ya que algunos de estos alimentos pueden explotar. Lo cierto es que un mal uso puede ser hasta peligroso.

La aparición del microondas en la segunda mitad del siglo XX significó una revolución en las cocinas domésticas de todo el mundo. Pero aunque han pasado, desde entonces, casi 70 años, parece que a veces todavía no hemos acabado de entender bien cómo se usa este electrodoméstico.

Alimentos que no debemos calentar en el microondas

Repasamos qué alimentos no hay que calentar jamás en el microondas.

Huevos

Cuando se calienta un huevo duro en el microondas, se generan pequeñas bolsas de agua dentro de la yema. Estas bolsas se sobrecalientan muy por encima de la temperatura normal de ebullición. Cuando las bolsas se pinchan –o se muerden– acaban explotando.

Hace un mes un estudio confirmaba el peligro después de estudiar el caso de un hombre que sufrió quemaduras y pérdida de la audición tras explotarle un huevo –calentado en el microondas– en la boca. No obstante, según el mismo estudio las posibilidades de que suceda algo así no son muy altas, es “como la ruleta rusa”, dijeron los investigadores.

Leche, mantequilla y margarina

Al calentar la leche en este electrodoméstico puede perder la mitad de los nutrientes que ésta nos proporciona, además de eliminar parte de la vitamina B12 en un 40%.

Por otra parte, cuando derretimos mantequilla o margarina en el microondas, pueden perder el poco valor proteico que tienen de por sí, ya que la manera en que emite calor el electrodoméstico –es decir, la emisión de ondas–, no es buena para estos alimentos. Además, es mejor no poner en el microondas un trozo grande porque, como calienta de manera desigual, algunas partes podrían quedar más calientes que otras.

Frutas y verduras

No todas se ven afectadas (no es el caso de las patatas, las castañas y los tomates), pero la gran mayoría pierde nutrientes. Además, las frutas y verduras que tienen un interior más blando que la cáscara pueden estallar a causa de la presión que la alta temperatura produce en su interior. Las uvas pueden convertirse en “pequeñas bombas”. Su forma esférica y su cáscara cerosa y resistente, sumado al calor causado por el efecto de las ondas sobre ellas, provocan la explosión.

Si te han sobrado espinacas, acelgas, apio, remolacha, hinojo o cualquier otra verdura cocida del día anterior, tampoco la recalientes. Las ondas de este aparato doméstico pueden convertir sus nitratos –un compuesto inofensivo presente en las verduras – en nitrosaminas, consideradas cancerígenas. Por otra parte, calentar chiles, guindillas y pimientos picantes también puede ser perjudicial para nuestra salud: la alta temperatura provoca que desprendan un irritante vapor que puede hacer que nos escuezan los ojos.

Carnes procesadas

Las salchichas, chorizo, bacon, hamburguesas y otras carnes procesadas llevan conservantes y sustancias químicas que permiten que se conserven durante más tiempo. Sin embargo, al recalentar estas carnes en el microondas, se generan en sus componentes COPs (productos de colesterol oxidado) que dañan sus bacterias y las vuelven tóxicas para el consumo humano.

Fuente: La Vanguardia