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21
Nov

¡Estremecedor! La confesión de El Chicle por la muerte de Diana Quer

El juicio en contra de José Enrique Abuín Gey, El Chicle, continúa con la estremecedora confesión del acusado por secuestro, agresión sexual y homicido de Diana Quer.

Meses de investigaciones e informes se expusieron ante el tribunal de jurado. Salieron a luz detalles que para las indagaciones no resultan fundamentales, pero sí ayudan a retratar al acusado.

Se logró conocer que cuando se encontró ante el pozo, sintió «cierto reparo» en acercarse porque no podía sacarse de la cabeza la última imagen que tenía de la víctima.

La confesión de El Chicle

El propio sospechoso pidió declarar de forma voluntaria tras saber que su mujer y sus cuñados le habían dejado sin coartada. Finalmente, a las cinco de la madrugada del 31 de diciembre, les llevó al lugar y les señaló el pozo al que la había arrojado.

Fue ese momento en el que el acusado, que, según los forenses, no muestra ningún arrepentimiento sobre los hechos de los que le acusan, sintió esos reparos. El capitán de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil José Miguel, le acompañaba por el interior escasamente iluminado y, llegado a un punto, El Chicle no quiso seguir. Cuando le preguntó por qué, le respondió: «No quiero llegar hasta el pozo, se me ha quedado grabada la cara».

Las palabras no son literales, sino lo que recuerda de ellas el capitán de la UCO. El homicida confeso de Diana le dijo: «Tengo grabada la cara de la niña como si la estuviera viendo ahora mismo».

Esta declaración espontánea del acusado justo antes de que abriesen este pozo de 10 metros de profundidad y encontrasen a Diana sumergida a 50 centímetros del fondo. Sirve para afianzar la tesis de la Fiscalía y la acusación particular, que acusan de forma coordinada y sostienen que regresó 20 días después y lastró el cuerpo con los dos bloques de 18,4 kilos que lo rodeaban cuando apareció.

En ese momento El Chicle se quedó a unos 10 metros, pero marcó el lugar exacto donde estaba el pozo. Los investigadores no veían por la falta de iluminación dentro de la nave. Se había terminado una búsqueda de Diana Quer iniciada 497 días antes.

Fuente: El Mundo