Saltar al contenido
asesinato de Virgilio Urbina
9
Feb

Familiares de joven muerto en Uribana rompen el silencio

La desgracia impacta a otra familia venezolana. Virgilio Jiménez, un joven de 20 años, fue detenido durante las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro en 2017 y se conoció que falleció por una severa hemorragia digestiva. Poco antes de su lamentable muerte le había dicho a su hermana unas desgarradoras palabras: “me voy a morir”.

Familiares y organizaciones de derechos humanos, que lo sepultaron el pasado 8 de febrero, denunciaron la falta de tratamiento médico adecuado en la cárcel de Uribana, donde estaba recluido en Barquisimeto (estado Lara, oeste). Es el octavo recluso del lugar que muere en condiciones similares en lo que va de año, según la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

“Él empezó a tener fiebre desde diciembre”, relató su hermana Yoliani.

Fallecido en revolución

Virgilio fue finalmente trasladado el 1 de febrero a un hospital de la ciudad, pero unas cuatro horas después fue devuelto al penal, agrega Yoliani. Su condición empeoró y volvió a ser enviado al centro médico el 5 de febrero, donde falleció en la noche debido a un shock hemorrágico tras varios días de sangrado digestivo.

Cuando Yoliani llegó ese día al hospital, encontró a Virgilio “delirando”. “Él me dijo: Yoliani, yo siento que me voy a morir”, contó. Poco tiempo después, cuando el joven fue al baño, “se desbordó en sangre”.

Virgilio estaba preso en Uribana desde el 21 de noviembre del 2017, detenido por militares durante una oleada de protestas opositoras contra Maduro que dejó 125 muertos. Fue acusado de “terrorismo” y aún no se había hecho una audiencia por el caso.

Protestas en Venezuela
Guardias Nacionales reprimieron las manifestaciones del 23 de enero de 2019.

Sus familiares no lo veían desde diciembre pasado. Hace dos semanas, Virgilio les había llamado por teléfono pidiendo medicamentos y comida. Contó entonces, según Yoliani, que en la cárcel le daban alimentos descompuestos, muchas veces con gusanos. Respondiendo a su pedido, la familia llevó medicinas contra la fiebre, pero Yoliani denuncia que los custodios prohibieron el paso de esos fármacos.

“Ya mi hermano está muerto. Yo lo único que pido es justicia y es respeto a los derechos humanos de otros presos”, comentó.

Según la ONG Foro Penal, crítica de Maduro, en Venezuela hay mil “presos políticos” después de nuevas detenciones en manifestaciones convocadas desde el 23 de enero por el opositor Juan Guaidó, jefe del Parlamento reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países.

Desde julio del 2011, el gobierno puso en marcha un plan para adecuar los penales a estándares internacionales. Sin embargo, onegés denuncian con frecuencia muertes por desnutrición y enfermedades como tuberculosis, con un hacinamiento en centros de reclusión que sobrepasa el 250%.

Fuente: El Comercio