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confesiones de Lady Di
20
Abr

Fuertes confesiones de Lady Di sobre los nacimientos de William y Harry

Hace poco salieron a la luz las confesiones de Lady Di respecto al nacimiento de los príncipes William y Harry, en donde la princesa de Gales afirma que esa experiencia fue traumática, sobretodo cuando tuvo que salir a presentar a los príncipes a la prensa.

Especial interés tiene para los británicos revisar los dos momentos históricos en los que Lady Di presentó en sociedad a sus hijos, primero William y después Harry, sobre todo después de que se haya notificado que Meghan Markle no posará luego de dar a luz. La falta de información estos últimos días por parte de Buckingham sobre la fecha del nacimiento de ‘Baby Sussex’ han hecho que las conjeturas se disparen y se establezcan teorías de lo más peregrinas.

Las confesiones de Lady Di sobre el nacimiento de sus hijos

En 2019 ya muy pocos recuerdan que para Diana de Gales aquellos instantes en los que presentó al mundo al que será un día rey de Inglaterra y a su hermano fueron dos de los momentos más dramáticos de su vida. Y la suya fue una existencia bastante trágica.

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En el libro de Nigel Cawthorne ‘Call Me Diana’, el escritor y periodista recogía las impresiones de Lady Di de aquellas dos jornadas cuando, tras el parto, tuvo que posar para los medios de comunicación. Según lo recogido en el libro, la princesa del pueblo recordaba que “apenas podía caminar” y que “estalló en lágrimas” cuando todo terminó.

Diana, como haría años después la duquesa de Cambridge con sus hijos, presentó a Harry y a Guillermo solo unas horas después de dar a luz. Recordando la instantánea de 1982, tras traer al mundo al mayor, la princesa contaba:

“Cuando salí del hospital, apenas podía poner un pie delante del otro. Mis puntos me estaban matando. Fue un gran esfuerzo pararse allí y sonreír aunque solo fuera por unos minutos».

Los nacimientos del príncipe William y Harry no fueron fáciles para la princesa.

«Tan pronto como el automóvil desapareció a la vuelta de la esquina, fuera de la vista de los fotógrafos, estallé en lágrimas».

A pesar de esta mala experiencia, Diana se sintió obligada a repetir la actuación en 1984, cuando nació el Príncipe Harry.

Fuente: Vanitatis