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amenaza aeropuerto terrorista canarias
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Jul

Hallazgo en una bandeja despierta el terror en un avión

Una supuesta amenaza terrorista levantó alarmas en el aeropuerto de Fuerteventura, Canarias. Un niño de 11 años resultó ser el autor de una nota con una advertencia de bomba que llevó a desalojar un vuelo con destino a Santiago de Compostela. El avión llevaba 180 pasajeros a bordo.

Así fue la amenaza terrorista en el aeropuerto de Canarias

El vuelo debería haber salido este martes a las 20,20 horas de Fuerteventura con destino a Santiago de Compostela. Pero después de ser hallada una nota en la que se amenazaba con hacer explotar el aparato, firmada por “el terrorista”, se retrasó unas horas.

Finalmente, se comunicó a los afectados por parte de la Guardia Civil que se trataba de la nota de un niño de 11 años que ya estaba localizado, así como de sus padres, y que podría hallarse ahí de otro viaje. Así lo ha relatado una de las afectadas, la nacionalista Branca Rodríguez Pazos.

La nota de la amenaza de bomba en Fuerteventura estaba en la bandeja

Rodríguez Pazos ha comentado que todo empezó cuando iban a salir de Fuerteventura a las ocho y veinte de la tarde para Santiago.

«El avión estaba en la pista dando la vuelta para despegar, cuando una pasajera, al abrir la bandeja, vio un papel que ponía que había una bomba y que podía estallar. La firmaba el terrorista”.

Fue entonces cuando la azafata se lo comunicó al comandante y este “dijo que había que hacer una revisión, que había que seguir un protocolo y que teníamos que salir del avión”.

Al respecto, Rodríguez Pazos dijo que “la gente estuvo muy bien, no hubo ningún histerismo”. “Y bajamos todos”, añadió.

“Estuvimos allí y vino la Guardia Civil para revisar todo el avión”, ha indicado. ”Vino un capitán de la Guardia Civil y nos dijo que no nos preocupáramos, porque se tenía que seguir un protocolo hasta el final, mirar, traer perros y revisar todo”, comentó esta pasajera.

Bomba en el avión era una falsa alarma

Las fuerzas de seguridad y el aeropuerto pusieron en marcha el protocolo establecido para este tipo de casos, aislaron la aeronave como medida de seguridad y desalojaron a todos sus pasajeros.

Cuando los agentes enviados al aeropuerto y los perros especializados en la búsqueda de explosivos comprobaron que se trataba de una falsa alarma, se decretó el fin de la emergencia y el aeropuerto volvió a su operatividad normal, a las 22.05 horas. Era solo la broma pesada de un niño.

Fuente: La Vanguardia