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caso de Laura Luelmo
4
Feb

Investigación del caso de Laura Luelmo da un giro inesperado (Detalles)

Durante una entrevista televisiva, Bernardo Montoya, vecino y el propietario de la casa en la que residía la profesora asesinada en el municipio de El Campillo, dio una nueva versión sobre el caso de Laura Luelmo.

Parecía que el caso de Laura Luelmo, la joven , estaba resuelto. Montoya confesó su crimen ante las cámaras y pidió perdón a la familia.

Hoy, el programa Espejo Público de Antena 3 tuvo acceso a una nueva versión que contradice a la que él mismo declaró. Confiesa no ser el culpable del asesinato, sino que la autora fue Josefa, su antigua novia, un giro inesperado para el caso de Laura Luelmo.

«Tras meditarlo en mis horas de soledad, he decidido cambiar de versión porque no me voy a comer el marrón de Josefa», ha explicado Bernardo a un funcionario de prisiones a quien le ha narrado esta nueva versión de los hechos.

«El día que murió Laura, Josefa se presentó en mi casa. Entonces Laura, una chica a la que yo no había visto nunca, salió de su casa y me preguntó por un supermercado. Yo le di las indicaciones correctamente», recuerda el preso.

«Josefa comenzó a discutir con ella por celos. Me reprochaba que le alquilase la casa de enfrente a Laura a cambio de relaciones sexuales. Como yo había salido recientemente de prisión, no quería líos, agarré a Laura y la maniaté a la espalda», continúa explicando Montoya, según ha recogido el programa Espejo Público.

«Entonces Josefa entró en la habitación con un martillo que tenía guardado en una caja de herramientas y le propinó a Laura un golpe en la cabeza. Laura seguía pidiendo ayuda entre leves quejidos y Josefa le propinó dos nuevos golpes que acabaron con su vida. Josefa y yo discutimos qué hacer con el cuerpo, y acordamos transportarlo en el maletero de mi Alfa Romeo».

Nueva versión en el caso de Laura Luelmo

En esta nueva versión, del caso de Laura Luelmo, Bernardo reconoce que, tras acabar con la vida de la profesora, decidieron pasar la noche en casa de la madre de Josefa.

El programa de televisión preguntó directamente por esta nueva declaración tanto a la propia Josefa como a su madre.

La nueva inculpada, incrédula, aseguró ante las cámaras que puede demostrar que es una mentira, que tiene pruebas de que está «asistiendo a un comedor público en el que come y duerme todos los días», y que, además, lleva cuatro años sin ver a Bernardo Montoya.

Por su parte, la madre también desmintió la nueva versión del detenido; ha negado que pasasen aquella noche en su casa y ha corroborado la versión de su hija.

Fuente: El Español