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juego de asfixia en España
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Jun

Juego de la muerte en España se puede prevenir ¡Descubra cómo!

Actualizado: 10/06/2019 11:42

Los retos virales tienen la característica de que atraen a los jóvenes con facilidad y que, a corto plazo, tienen terribles consecuencias para la salud. El más reciente caso de este fenómeno se presentó con el «juego de la asfixia» en España.

El mismo consiste en estrangular a una persona hasta que alcance la inconsciencia. Así que los expertos apuestan porque los menores conozcan los delicados efectos neurológicos que puede acarrear su práctica.

Cómo prevenir el juego de asfixia en España

Juan Carlos Portilla, vocal de la Sociedad Española de Neurología, considera que no es mala idea que sean los propios profesionales quienes utilicen los mismos medios para contrarrestarlos.

El neurólgo explica que el juego podría provocar daño a nivel del cuello. Tales como lesiones en estructuras importantes como arterias, venas, nervios, entre otros. Estos daños pueden llegar a afectar la circulación cerebral.

«Puede provocar incluso una lesión en una arteria y de manera secundaria una pérdida del conocimiento que podría llegar al síncope traumatismo craneal. El otro mecanismo también serio y grave sería la falta de oxigenación hacia el cerebro».

El juego de la muerte consiste en dejar inconsciente a la otra persona.

Daños neurológicos

Detalló que, si el cerebro está durante un tiempo escaso sin recibir oxígeno, se puede provocar un daño irreversible. Sería la muerte celular y muerte neuronal.

«Y esa muerte neuronal puede condicionar síntomas irreversibles, qu epueden ir desde secuelas leves, como son algunos trastornos cognitivos, hasta secuelas mucho más graves que lleguen al individuo a un estado vegetativo».

También pueden aparecer ataques epilépticos fruto de esa falta de oxigenación del cerebro. Y todo esto, considera, deberían saberlo los jóvenes. ¿Sería, por tanto, una buena idea contar con cuentas en redes sociales destinadas a ese público?

«Muchas veces esta información, llega fundamentalmente a través de la prensa y estaría bien que se divulgara a través de las sociedades científicas o instituciones estatales las consecuencias de este tipo de prácticas. En redes sociales y en cuestiones de salud de este tipo hay muchos bulos. Hay que intentar estar atentos y resolverlos», concluye.

Fuente: RedacciónMédica