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23
Ene

¿Jugando? Su mejor amigo le dispara y el final es espeluznante

Un chico de 13 años de Texas, identificado como Gabriel «Gabe» Fernandez, murió el pasado sábado por un disparo de arma de fuego accidental de su mejor amigo.

Jennifer Valdez, madre del menor que cursaba el octavo grado en la Queens Intermediate School de Pasadena, narró el terrible momento en que su otro hijo mayor, Nick Fernandez, le habló desesperado para darle la peor noticia de su vida.

«¡Está muerto, está muerto… él le disparó!», gritaba desaforado el joven de 15 años, según relató la enfermera de 37 años a ABC News.

«¿Qué quieres decir con que está muerto?», preguntó incrédula Jennifer antes de salir corriendo de su trabajo rumbo a la casa del mejor amigo de su hijo en Houston.

De acuerdo con los primeros reportes policiales, un grupo de niños jugaba con una pistola que creían estaba descargada, porque el cargador estaba abierto, sin embargo había un tiro en la recámara.

La identidad del joven que presuntamente disparó ha sido reservada. Hasta el momento no se han presentado cargos. De acuerdo con medios locales, el chico inculpado vivía con sus abuelos, quienes dijeron no tener armas en su domicilio.

Jennifer contó que cuando llegó a la casa donde vive el joven había un grupo de niños llorado en el exterior. Al entrar encontró a su hijo aún respirando y recibiendo los primeros auxilios de parte de un vecino.

«Pude ver el orificio por el que salió la bala en su cabeza», expresó llorando la mujer.

«Gabe» era un joven deportista que participaba en el equipo de fútbol americano de su escuela. De hecho, fue enterrado con el jersey de juego que tanto amaba.

La madre del menor dijo que su hijo era donador de órganos para ayudar a otras personas a vivir. Aceptó una donación abierta, por lo que podrá conocer a las personas que se verán beneficiadas con la donación.

En el sitio web GoFundMe se abrió una recaudación para ayudar a la familia a pagar los gastos funerarios del joven.

Profundamente afligida, Jennifer se refirió al niño que supuestamente le quitó la vida a su hijo por accidente: «siento mucha pena por él, tendrá que vivir sabiendo que mató a su mejor amigo, eso también es una tragedia… él es un bebé».

La policía está investigando el accidente y el origen de la pistola. Por el momento no se han presentado cargos.

«Les sigo diciendo a los amigos de mi hijo que han venido a presentar sus condolencias, ‘si ves una pistola, simplemente déjala'», expresó Jennifer.

La violencia con armas de fuego en los Estados Unidos le quita la vida a 1.300 niños anualmente. Un estudio de The Washington Post reveló que entre 1999 y 2016, 26.000 menores perdieron la vida por disparos, en incidentes de diferente naturaleza.

Fuente: Infobae