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8
Feb

La otra cara de la crisis: Así atienden en Cúcuta a venezolanos más necesitados (Fotos)

Un reportaje publicado por EFE detalla la forma en que un comedor atiende a miles de venezolanos que cruzan la frontera hasta Cúcuta para recibir lo que será en muchos casos el único plato de comida en el día.

Lea acá el reportaje completo

Un comedor situado a menos de un kilómetro del puente Simón Bolívar, el principal paso de la frontera colombo-venezolana, es una luz de esperanza para más de 4.000 ciudadanos de ese país que a diario cruzan la línea limítrofe para almorzar y, con suerte, llevar algo para sus familias.

Es la Casa de Paso de la Divina Providencia, ubicada en una zona residencial de Villa del Rosario, municipio del área metropolitana de Cúcuta, donde la muchedumbre llega a buscar un plato de comida, que en la mayoría de los casos es el único que consumen en el día, una titánica tarea para los benefactores que los alimentan de lunes a sábado.

Las filas se alargan hasta un parque situado a dos calles del lugar donde la gente espera, bajo el inclemente sol que hace rodar gotas de sudor por el rostro de niños y adultos, el turno para poder entrar a almorzar.

En platos de todos los colores se sirve la comida: arroz, lentejas, carne desmenuzada y yuca, una porción generosa que desde el más joven hasta el más anciano comen con gusto y agradecimiento, como lo expresa Carlos Rodríguez, quien cuenta que desde hace cuatro meses visita a diario el comedor comunitario, una iniciativa de la Diócesis de Cúcuta.

Para llegar acá tengo que caminar ocho cuadras” desde la cola de la fila, asegura Rodríguez, quien llega a pie todos los días desde su natal San Antonio del Táchira, en Venezuela, y agradece la ayuda que le brindan en Colombia en un momento muy complicado para su país por la crisis política, social y económica que el régimen de Nicolás Maduro se niega a reconocer.

El menú en el comedor siempre varía y para Nelly Amparo García, que también vive cruzando el Simón Bolívar y tarda más de media hora en llegar al comedor desde su casa, la comida que le dan sabe a manjar.

Idea del comedor

La idea del comedor surgió en 2017 cuando, inspirado en el mensaje papal de ayudar a los migrantes del mundo, el sacerdote colombiano José David Cañas Pérez, de la Diócesis de Cúcuta, quiso poner su grano de arena para ayudar a los venezolanos que llegaban a Colombia.

“Vinimos con una ollita a tratar de mitigar y ayudar a los hermanos venezolanos, después nos dimos cuenta de que no podía ser algo puntual sino que teníamos que organizarnos y fue así como alquilamos este terreno”, relata.

A su iniciativa se sumó gente de Cúcuta y el gremio del calzado, una industria fuerte en la ciudad, y el sector de las confecciones, empezaron a aportar almuerzos, cuenta el sacerdote.

El primer día de funcionamiento del comedor fue el 5 de junio de 2017, pero como los centenares de almuerzos que preparaban entonces no alcanzaban, hacían un filtro para atender solo a los más necesitados.

Sin embargo, todo cambió el año pasado cuando el Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la ONU, comenzó a ayudar con mercados para preparar la comida.

“Nosotros, desde lo humano, tratábamos de dar 100 almuerzos diarios pero no pensamos que iba a entrar lo divino; llegó la misericordia de Dios y empezaron a aparecer los servidores, porque está casa funciona por ellos, un promedio de 120 por día”, destacó el sacerdote.

En ese sentido explicó que hay tres tipos de personas que le asisten en el comedor, que es apoyado también por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

Las personas esperan en fila para tener su almuerzo

El logo de Programa Mundial de Alimentos resalta en el comedor
Una mujer almuerza con su bebé
El logo de USAID también resalta en el comedor

Fuente: EFE