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Evo Morales y el chavismo
10
Ene

La razón del estrecho vínculo entre Evo Morales y el chavismo

El vínculo entre Evo Morales y el chavismo siempre ha sido fuerte, muchos saben que el presidente boliviano era muy cercano al fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pero pocos saben la razón de esa lealtad y cómo nació.

Para Morales el fallecido Hugo Chávez era más que un amigo, el presidente de Bolivia lo veía como un hermano mayor que siempre lo guió y creyó en él.

Es por eso que Evo Morales lloró el fallecimiento de Chávez, no solo por la partida de un socio y un aliado, sino por la pérdida de una de las personas que más creyó en él y que lo apoyó sin reparos en sus momentos más difíciles.

Y cinco años más tarde, con Venezuela viviendo una profunda crisis económica y política, la lealtad de Evo Morales a Chávez y su legado sigue siendo fuerte, ya que es uno de los pocos presidentes que sigue expresando siempre que puede su apoyo a la Revolución bolivariana.

Las llamadas de Chávez: El inició del vínculo entre Evo Morales y el chavismo

La lealtad de Evo Morales nació cuando Morales todavía era apenas un diputado opositor y dirigente sindical, en 2002, Chávez ya lo tenía en el radar. «Tenemos que hablar, indio. Tenemos que hablar, Evo», le gritó el venezolano en La Paz durante una visita oficial que hizo en ese entonces. Era en una época en la que no muchos calculaban que el entonces dirigente cocalero sería el futuro presidente de Bolivia.

Así lo relató el mismo Morales, pocos días después del fallecimiento de su amigo para la cadena Telesur. También contó las numerosas llamadas que el líder de la Revolución Bolivariana le hizo en los años previos a su primer triunfo electoral y en los difíciles primeros momentos de su mandato.

Evo abandonaba reuniones y almuerzos para conversar por teléfono con Chávez mientras caminaba por las calles de Cochabamba, en el centro de Bolivia.

El venezolano fue, en su momento, uno de los líderes que más influencia llegó a tener ante otros presidentes de la región. Así nació su alianza y el vínculo estrecho entre Evo Morales y el chavismo, que después se consolidaría con la llegada de Morales a la presidencia de Bolivia en 2006.

Los años más difíciles

«Para que Bolivia sepa que no está sola…». Así arrancó Hugo Chávez un discurso el 11 de septiembre de 2008 en el que terminaría anunciando la expulsión del representante diplomático de Estados Unidos en Venezuela.

«Tiene 72 horas, a partir de este momento, el embajador yankee en Caracas para salir. En solidaridad con Bolivia, el pueblo de Bolivia y el gobierno de Bolivia. Tiene 72 horas el embajador para abandonar el territorio venezolano«, gritó en esa noche incandescente de Puerto Cabello. Fue cuando dijo su famosa frase: «Váyanse al carajo, yankees de mierda, que aquí hay un pueblo digno. Váyanse al carajo 100 veces«.

Chávez tomó esa decisión horas después de que Evo Morales hiciera lo mismo acusando al embajador estadounidense de ese entonces de conspirar con su gobierno. Esos fueron los peores momentos del mandato de Morales, con sus detractores controlando más de la mitad del territorio boliviano.

Posiblemente sea una de los momentos en la cual nació ese nexo entre Evo Morales y el chavismo.

Fue la época en la que Evo enfrentaba el desafío autonomista de líderes opositores de Bolivia, quienes promovieron movilizaciones masivas en su contra. «Nos colaboró en todo lo posible. Nos ayudó desde todos sus ministerios cuando todos éramos principiantes en el manejo del Estado», recuerda Luis Arce Catacora, ministro de Economía boliviano en ese tiempo.

La exautoridad boliviana señala que el venezolano tuvo un papel fundamental expresándole su apoyo a Morales en esos años que considera decisivos.

«Fue muy importante cuando Hugo Chávez afirmó que los que querían ‘meterse con Evo’ se metían con Venezuela para hacernos sentir que no estábamos solos», afirmó.

Un hermano mayor

Tanto Arce Catacora como otros colaboradores de Morales consultados señalaron que Morales veía a Chávez como a un hermano mayor. «Evo era chavista, como fue fidelista. Su apego a ambos líderes era sobre todo por una sensación de ejemplaridad, no tanto ideológica», recuerda uno de sus asesores más cercanos en ese momento y que ahora prefiere guardar su nombre en reserva por estar alejado del gobierno boliviano.

«Veía en ellos ejemplos a seguir. A Fidel lo llamaba ‘padre’ y a Chávez ‘hermano mayor'», agrega la fuente. De hecho, otros analistas señalan que habría sido «muy difícil» que el gobierno de Morales sobreviviera los años de mayor asedio opositor sin la ayuda del venezolano.

La partida de Chávez y el apoyo de Evo

Después del fallecimiento de Hugo Chávez y la agudización de la crisis venezolana, Bolivia se convirtió en uno de los pocos países latinoamericanos en respaldar de manera inequívoca a Nicolás Maduro.

«Estábamos muy esperanzados en que el comandante Chávez supere su problema de salud, pero finalmente recibimos ese golpe que fue muy duro. Por ello Evo Morales fue a despedirlo como si él fuera un hermano menor», señala el exministro Arce Catacora.

Evo Morales lloró en público pocas veces. Lo hizo el día que asumió la presidencia; también cuando logró el acuerdo definitivo para cambiar la Constitución de su país; y el día que falleció uno de sus principales asesores, Carlos Villegas, quien fuera presidente de la petrolera estatal YPFB. Sin embargo, en más de tres décadas que lleva en la política, nunca se quebró como lo hizo en el discurso de homenaje a Chávez que hizo el día de su fallecimiento.

Demostrando así que la relación entre Evo Morales y el chavismo es mucho más estrecha de lo que algunos piensan, y esto se debe al gran afecto y admiración que sentía Morales por Chávez.

Fuente: BBC Mundo