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Jun

Las bodas de sangre de Alejandro y María Fernanda a manos de un futbolista

Actualizado: 26/06/2019 13:42

Joao Maleck, un jugador mexicano del equipo de fútbol Sevilla Atlético, ocasionó un mortal accidente en México, en el que fallecieron María Fernanda y Alejandro, unos recién casados que se disponían a celebrar su boda.

El accidente del jugador del Sevilla Atlético en México

Los jóvenes se habían casado y habían decidido celebrar su enlace con un bonito banquete y posterior fiesta junto a sus familiares y amigos en Guadalara (México).

El domingo 23 ambos se dirigían a una peluquería cuando se encontraron de frente con la tragedia. Joao Maleck, de 20 años y jugador del Sevilla Atlético, embistió con su Mustang el coche donde viajaba la joven pareja. Murieron en el acto.

El futbolista conducía bajo los efectos del alcohol y a gran velocidad cuando se llevó por delante el automóvil de María Fernanda y Alejandro. El equipo de fútbol español es filial en Segunda División del Atlético Madrid.

Maleck fue trasladado al hospital para que ser atendido por las heridas, que no revestían gravedad. Tras esto, fue detenido.

La familia de la pareja lucha para que este incidente no quede impune, ya que según han expresado en las redes sociales la justicia mexicana está «podrida».

Lo cierto es que los jóvenes, que acababan de sellar su amor, estaban preparados para comenzar un nuevo camino juntos y celebrar la vida junto a sus más allegados. Pero nunca llegaron a su destino.

El romance de María Fernanda y Alejandro

Alejandro y María Fernanda vivían en Guadalajara, una ciudad al oeste de México y la capital y urbe más poblada del estado de Jalisco. El joven, de 33 años y padre de dos hijos, se había licenciado en Pedagogía y trabajaba en la empresa Global Gas como ‘director de desarrollo organizacional’.

Dos años antes, había comenzado su andadura profesional en Sello Rojo, donde María Fernanda era becaria. Ella, de 26, había estudiado Ciencias de la Comunicación y había llegado a la filial tras duros años de trabajo.

En la empresa surgió el amor entre ellos y comenzaron una bonita relación, que querían sellar con su matrimonio.

Como explican sus compañeros de trabajo, Alejandro era una persona amable, que «siempre tenía una sonrisa para todos». La conexión con María Fernanda fue instantánea y ambos comenzaron su relación a los pocos meses. Tras dos años y muchas aventuras y viajes juntos, decidieron que era hora de casarse.

Iba a ser una alegría para sus familiares, que deseaban ver como la pareja se unía en matrimonio. Los preparativos comenzaron a finales del año pasado; se casarían por la Iglesia y celebrarían un gran convite -junto a sus más allegados- al día siguiente.

Fuente: El Español