Saltar al contenido
3
Ene

Las primeras fotos de la cara oculta de la Luna

Actualizado: 03/01/2019 15:15

Estas son las primeras fotos de la cara oculta de la Luna, enviadas por sonda china. El aparato, llamado Chang’e-4, llevará a cabo estudios sobre radiofrecuencias bajas, el cultivo de tomates en otros planetas y recursos minerales, entre otros.

La cara oculta de la Luna también recibe el nombre de “lado oscuro”, aunque es inapropiado, ya que la luz solar baña toda la superficie del satélite de la Tierra.

Fotos de la cara oculta de la Luna

El nombre de “lado oscuro”, es inapropiado, ya que la luz solar baña toda la superficie.

China llevaba años preparando esta operación, especialmente difícil desde el punto de vista tecnológico.

Uno de los mayores desafíos es lograr comunicarse con el robot lunar. Como la cara oculta de la Luna está orientada en sentido opuesto a la Tierra, no hay una “línea de visión” directa para transmitir señales, salvo que se instale un relevo.

China llevaba años preparando esta operación.Así, China lanzó en mayo un satélite que bautizó Queqiao, posicionado en la órbita lunar para transmitir órdenes y datos intercambiados entre la Tierra y el módulo.

Objetivo de la misión

Los objetivos de la misión son medir la temperatura de la superficie de la Luna, la composición del regolito lunar y de las rocas, hacer experimentos de radioastronomía libres de cualquier interferencia terrestre, estudiar los rayos cósmicos y observar la corona solar.

Programa espacial chino

El programa espacial chino ha logrado enormes progresos en la última década. Aún está muy por detrás en cuanto a tecnología y presupuesto respecto al de Estados Unidos: se calcula que está dotado con 6.000 millones de dólares, frente a los 40.000 de la agencia espacial estadounidense. Pero cuenta con la ventaja de recibir el respaldo inequívoco del Gobierno chino. Encaja perfectamente en la estrategia de crecimiento económico que se ha fijado Pekín, que quiere primar la innovación y el desarrollo tecnológico; contribuye a su seguridad nacional y, por añadidura, sirve como herramienta diplomática y de soft power.

Si ya ha dado los primeros pasos para construir una estación espacial, la Tiangong-3, que se espera que pueda estar lista para 2022, para 2030 China se plantea enviar una misión tripulada a la Luna, un objetivo al que EE UU renunció con el fin del programa Apolo.

Fuente: Pulzo