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futbolista detenido en Tailandia
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Feb

Futbolista detenido en Tailandia es finalmente liberado (Detalles)

Actualizado: 11/02/2019 11:32

El futbolista detenido en Tailandia, Hakeem al Araibi, fue puesto en libertad luego de pasar dos meses encarcelado, el jugador de Bahréin es reconocido como refugiado en Australia y que fue detenido por pesar en su contra una orden de extradición de su país de origen.

El director general del departamento de Asuntos Exteriores de la Fiscalía General, Chatchom Akapin, confirmó a Efe que en la tarde del lunes un tribunal tailandés ordenó la liberación de al Araibi, después de que la fiscalía retirara la petición, que había sido emitida por Bahréin.

El caso del futbolista detenido en Tailandia

Según Akapin, el Gobierno de Bahréin solicitó a través del ministerio de Exteriores tailandés la retirada de la demanda de extradición, que la fiscalía tailandesa presentó en representación del país árabe ante el tribunal penal de Bangkok, que aceptó la petición.

El refugiado salió en furgoneta de la prisión Bangkok Remand y, según confirmó el primer ministro australiano, Scott Morrison, tiene previsto embarcar esta noche en un vuelo con destino a Melbourne, donde mantiene su residencia.

El futbolista detenido en Tailandia, de 25 años y jugador del equipo semiprofesional Pascoe Vale, fue arrestado el pasado 27 de noviembre en Bangkok, a donde llegó junto a su mujer para pasar la luna de miel.

El arresto se produjo a raíz de una orden emitida por Interpol y que contravenía la propia normativa del organismo internacional, pues establece que el país de origen de un refugiado no puede emitir un requerimiento, como sucedió en este caso.

Aunque Interpol canceló la orden el 4 de diciembre, para entonces Manama ya había solicitado a Bangkok la extradición del futbolista, conforme al argumento de las autoridades tailandesas.

«Su encarcelamiento fue un grave error, agravado y prolongado mucho más de lo necesario por las leyes y políticas obsoletas de Tailandia», indicó Kasit Piromya, miembro del grupo Parlamentarios de la ASEAN para los Derechos Humanos, en un comunicado.

El caso tensó las relaciones entre Tailandia y Australia, cuyo Gobierno pidió varias veces la liberación del futbolista de Bahréin encarcelado en Tailando, al que reconoció como refugiado en 2017.

La demanda de Camberra fue secundada por la FIFA y destacados deportistas, como los jugadores de fútbol profesional Jamie Vardy y Giorgio Chiellini, entre otros.

Uno de los personajes más activos en favor de la liberación del futbolista detenido en su luna de miel ha sido Craig Foster, actual comentarista deportivo y antiguo capitán de la selección australiana de fútbol, quien visitó al bahreiní varias veces en prisión.

«Mucha gente maravillosa actuó para ayudar a Hakeem. Todos ellos merecen ser reconocidos por las cámaras, no solo yo. No puedo enumerar a todos ellos, pero con el tiempo se lo agradeceré a cada uno. Mis pensamientos (ahora) están con la esposa de Hakeem. Su pesadilla terminará pronto», apuntó hoy Foster en Twitter.

Al Araibi llegó a Australia en 2014 tras huir de su país, donde ese año fue condenado en rebeldía a diez años de cárcel por daños en una comisaría durante una protesta.

El futbolista detenido en Tailandia, denunció que fue torturado en 2012 antes de huir de Bahréin, defendió su inocencia al alegar que cuando ocurrieron los hechos por los que fue condenado estaba disputando un partido con la selección de su país.

Tailandia no es signataria de la Convención de la ONU para los refugiados, y ha sido criticada con anterioridad por enviar a refugiados y solicitantes de asilo a países donde se enfrentan a persecución e incluso a tortura.

«El caso de Hakeem debería ser una llamada de atención a las autoridades (tailandesas) para cambiar sus políticas crueles e inhumanas para los refugiados. Las personas que huyen de la persecución en sus países de origen merecen protección y ayuda, y no ser tratados como delincuentes y encerrados en prisión», zanja Kasit, ex ministro tailandés de Exteriores entre 2008 y 2011.

Fuente: El Comercio