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autopsia de Julen
15
Abr

¡Lo último! Autopsia de Julen devela detalles desgarradores

Actualizado: 15/04/2019 12:20

Para este inicio de semana, se dio a conocer la autopsia de Julen, el niño de  dos años que perdió la vida al caerse en un pozo de Totalán (Málaga), y su cuerpo pasó 13 días en el hoyo antes de ser rescatado.

En la autopsia de Julen, se reveló que el pequeño murió por la caída en el agujero.

Además, los forenses descartan que en el fallecimiento incidiera la acción de la piqueta utilizada en las labores de rescate, tal y como apuntaba un informe de dueño de la finca.

Lo que arrojó la autopsia de Julen

Julen cayó el domingo 13 de enero a un pozo de tan sólo 25 centímetros de diámetro y de algo más de 70 metros de profundidad. Su cuerpo fue encontrado a las 01.25 horas de la madrugada del sábado 26 de enero por los equipos de rescate que lo buscaban desde el momento del suceso; y a las 03.29 horas se logró subirlo a la superficie.

En el informe del equipo médico del Servicio de Patología del Instituto de Medicina Legal de Málaga, que consta de veinticinco folios y en el que han participado cuatro forenses, se indica que a pesar de que el cadáver fue extraído trece días después de su caída presentaba un estado de conservación aceptable para su estudio necrópsico y que su muerte fue de origen violento.

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Murió a los «pocos minutos»

En la autopsia de Julen , los forenses indican que la muerte del pequeño se produjo a las 13.50 horas, a los «pocos minutos» de caer. «La causa fundamental de la muerte fue por precipitación», dice el informe, que añade que la causa del fallecimiento fue por traumatismo craneoencefálico y raquimedular, presentando dos fracturas, una en la zona occipital y otra en la región temporal izquierdo.

Además, los especialistas apuntan que no se trató de una caída libre, sino «frenada» por el rozamiento de la ropa y salientes del pozo. El pequeño cayó de pie y con los brazos hacia arriba.

Su cuerpo no presentaba más fracturas por dos causas principales: no se trató de una caída libre ya que la velocidad de precipitación se vio disminuida por la fuerza de rozamiento y porque la edad el menor tenía cierto grado de elasticidad ósea que dificultó la producción de más fracturas.

La piqueta funcionó horas después de su muerte Los patólogos determinan que el tiempo de supervivencia «fue corto». Sobre si pudo morir por el golpe de una piqueta durante las labores de rescate, como mantiene la defensa del dueño del terreno, los forenses descartan esa posibilidad, ya que «no se han observado fracturas en el plano superior de la bóveda craneal» y además la piqueta comenzó a funcionar casi cuatro horas después de su muerte.

«La respuesta a esta cuestión es no», responden los forenses, que añaden que el hundimiento de la fractura que presentaba Julen no era muy pronunciado y que ésta estaba localizada en una cara lateral del cráneo de difícil acceso desde la zona superior.

Precisan asimismo que el hundimiento de la fractura no era muy pronunciado, por lo que si la punta de la barra le hubiese afectado le hubiera hundido completamente el fragmento óseo, algo que no sucedió, por lo que es más factible que se debiera a algún saliente de las paredes en los primeros metros del pozo.

En la autopsia de Julen se explicó que dicha fractura no es de suficiente entidad como para causar la muerte, máxime si existen otras causas más evidentes, señala la autopsia, donde los expertos reiteran que a la hora que comenzó a utilizarse la piqueta (a las 17.29 horas) el menor ya había fallecido.

Fuente: 20 Minutos