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planes de Cilia Flores con Nicolás
2
Ago

Los planes que Cilia tiene para Nicolás

En un trabajo publicado por el periodista Marcos Tarre Briceño en Infobae se dieron a conocer detalles de los planes de Cilia Flores con Nicolás Maduro. Con ellos queda claro que la «primera combatiente» no quiere que su pareja sentimental termine tras las rejas.

En dicha publicación, además de hacer un recorrido por ciertos aspectos de la juventud de ambos, también se hace referencia a la época en la que se conocieron y la época en la que coincidieron visitando a Hugo Chávez en la cárcel de Yare de 1992.

Entre otros aspectos, se menciona el momento en el que el propio Hugo Chávez encarga a Nicolás la misión de ponerse al frente de «la patria y la revolución», pero dejando claro, además, que debía casarse con Cilia Flores. Esta misma indicación la recibió Cilia:

«¡Te tendrás que casar con Nicolás! Pero además, Cilita, tú y yo sabemos que Nicolás es débil. Tienes que estar siempre a su lado para que no se nos desvíe», fue la clara orden del «comandante». Y así lo cumplieron.

Los planes de Cilia Flores con Nicolás

Una vez superado este episodio y tras cumplir la orden de Chávez, Cilia concentró toda su energía en beneficiar a sus hijos, los hermanos Gavidia Flores, a quienes se les conoce como «Los Chamos». Los mismos que recientemente fueron sancionados por el Gobierno de los Estados Unidos.

Pero no es lo único que ha hecho la «primera combatiente» para su beneficio propio. En el mismo artículo se revela que ella maneja las cuentas en los paraísos fiscales, ha seleccionado socios y testaferros, veló personalmente por la compra de una mansión en República Dominicana y otras propiedades. Le gustan las prendas de marca, los más costosos relojes y pulseras, los trajes de alta costura, se acostumbró a la buena comida, a la peluquera y masajista diaria a domicilio, al derroche, al lujo y le tienen sin cuidado las penurias y padecimientos del pueblo venezolano, la crisis humanitaria, la forzada diáspora de 4 millones de compatriotas. Además de corrupta, es cruel y vengativa.

Sin embargo, pese a todo ese poder que ha logrado tener en sus manos, los planes de Cilia Flores con Nicolás quedaron al descubierto cuando el pasado 30 de abril se puso en marcha un alzamiento militar en contra del mandatario. Allí fue cuando estuvo a punto de materializarse su peor pesadilla.

Ese inesperado día, y con un movimiento de tropas en cuarteles, Maduro se vio solo. Entonces fue Cilia quien le ordenó llamar al embajador ruso.

Cuando amanecía y las televisoras comenzaban a transmitir las sensacionales imágenes de Leopoldo López en libertad, junto con el presidente interino Juan Guaidó, acompañados por militares uniformados y armados, por primera vez en tantos años, Cilia Flores sobrepuso su instinto de supervivencia a sus ya no tan firmes convicciones políticas.

Los rusos habían logrado aterrizar un avión en Maiquetía para trasladarlos a donde ellos quisieran. Pero insistían, no todo estaba perdido, todavía no era necesario que se fueran de Venezuela. Cilia tomó la decisión.

–Nicolás, si quieres te quedas… Pero yo me voy p’al carajo.

Cilia Flores voló a República Dominicana. El avión ruso regresó de inmediato a Venezuela, pero ya los analistas rusos percibían que el conato subversivo se desinflaba. A los pocos días la «primera combatiente» regresó discretamente al lado de Nicolás Maduro. Pero es la que más lo presiona ahora para llegar a un arreglo: –Nicolás, negocia en Barbados, en Noruega, en donde sea… pero vámonos. Esto no tiene salida… Si nos quedamos te van a matar, a encarcelar de por vida… A ti, a mí, a los dos, a mis hijos, al tuyo, a todos… Yo ya no puedo ni quiero seguir viviendo así.

Nicolás Maduro ya no sabe qué hacer. Los cubanos, que ahora sí aparecieron le dicen una cosa, los rusos otra, parecida pero distinta, los talibanes del partido gritan, los gringos presionan y le ahorcan las finanzas, ya no confía en Vladimir Padrino ni en los otros militares. Diosdado lo mira con ironía esperando su caída, el partido anda en modo sálvese quien pueda y su fiel compañera, su camarada de negocios, su pareja con la que tanto han pasado, su esposa de conveniencia y a veces de convicción, su aliada política y su socia financiera, su apoyo personal con la que todo lo ha compartido, con la excepción de tener hijos en común, ahora ella tiró la toalla, ya no quiere combatir.

Fuente: Infobae