Saltar al contenido
25
Abr

Mujer desaparece tras viajar para reunirse con su novio 23 años menor

La exsargento de origen chileno Ilse Amory Ojeda se encuentra desaparecida desde hace 25 días, cuando viajó a Colombia para reunirse con su novio que 23 años menos que ella, Juan Guillermo Valderrama, quien se convirtió también en el principal sospechoso de su desaparición.

Hay versiones encontradas y un trío amoroso que habría desencadenado el hecho investigado por las autoridades de ambos países.

Juan Valderrama novio de Ilse Amory Ojeda

Valderrama, de 28 años de edad, fue patrullero de la Policía Nacional durante cuatro años. Se retiró voluntariamente para viajar a Chile en busca de una mejor calidad de vida. En Santiago consiguió un trabajo como mesero en el Club de Suboficiales de Carabineros, donde habría conocido a Ojeda, de 51 años, quien entonces se desempeñaba como sargento, detalla el diario El Tiempo. Ahí entablaron una amistad que rápidamente se convirtió en romance.

Ojeda le dio alojamiento en su casa a Valderrama, y en la convivencia habría surgido el amor que terminó estableciendo entre ellos una relación sentimental. Los familiares de la chilena nunca estuvieron de acuerdo con ese vínculo por la diferencia de edad, pero ellos, de todas forman, planeaban casarse. El joven tuvo problemas con su documentación y debió regresar a Colombia, pero el romance siguió; incluso, la ex sargento le enviaba mensualmente 300 pesos chilenos, unos 465 dólares.

«Ellos se conocieron cuando él era mesero, le dio posada en su casa y luego se dieron las cosas y hubo un romance. Ellos se iban a casar. Yo le dije a mi hermana que podría ser su hijo, que cómo le íbamos a permitir esta brutalidad y, al final, no se casaron. Él, por temas legales, volvió a su país y mantuvieron su relación a distancia», relató Alejandra, hermana de Ojeda, según cita El Tiempo.

En octubre de 2018, Valderrama volvió a Chile para convencer a Ojeda de irse a vivir con él a Colombia, ello luego de que la mujer recibiera 20 millones de pesos chilenos (alrededor de 31.033 dólares) por retirarse de los carabineros. Fue así como el pasado 5 de marzo decidieron partir de Santiago para radicarse en territorio nacional, donde montarían un restaurante de comida chilena con el dinero.

La familia de Ojeda estuvo completamente en desacuerdo con la decisión, incluso la mamá de Valderrama, Jineth Amezquita, quien en diálogo con la Televisión Nacional de Chile dijo que ella misma había hablado con la ex sargento sobre la «locura» de haber dejado su país y a su familia.

«Yo le decía que él estaba viviendo en un mundo irreal, pero ella decía que se la llevaban bien, que lo quería mucho. Yo le insistí: ‘Mujer, eso no es querer, tienes que aprender a quererte primero tú misma'», manifestó.

Durante su estadía en Colombia, Ojeda envió tres videos a sus familiares para demostrar que estaba bien. Uno de ellos fue grabado en un carro que le habría comprado a Valderrama, en el que se burla del mal uso que su suegro y un tío de su novio le dan a un término chileno. Otro fue grabado en un recorrido por municipios como Puerto Parra, de donde sería oriundo el joven, y en Curití, donde manifestó que su suegro tenía una finca.

Sin embargo, el alcalde de Curití, Mario Galvis, aseguró a El Tiempo que la pareja nunca estuvo allí y que tal finca no existe.

«Nosotros hicimos todas las averiguaciones respectivas con la Policía local y absolutamente nadie nos dio ninguna información de que ellos hubieran estado en Curití», dijo el mandatario.

Según la versión de Valderrama, la última vez que la vio fue en un establecimiento de Bucaramanga, donde compraban materiales para la remodelación de un apartamento que habían comprado. En el lugar, él recibió la llamada de una mujer, lo que desató la ira de Ojeda, y tras una fuerte discusión, ella se fue del lugar sin decir nada. Dice él que ese fue la última vez que la vio.

Alejandra Ojeda ha manifestado a medios de su país que no entiende cómo Valderrama no reportó su desaparición hasta la semana pasada, que sus versiones son contradictorias, porque a ellos les aseguró que puso la denuncia al día siguiente de los sucedido en Bucaramanga, pero luego comprobaron que recién el 12 de abril fue reportada. Y para ello publicó en medios unos chats de conversaciones que mantuvo con él.

Por otra parte, se comprobó que Valderrama estaría casado con otra extranjera. Así lo demuestran varias fotos que él mismo publicó en su Facebook, donde aparece con el nombre de Juan Amézquita Dos Santos. La otra mujer es una estadounidense llamada Becky Evans, con quien había contraído matrimonio recientemente. Alejandra habló con esa mujer por chat.

Según su relato, mientras Valderrama estaba en Curití con Ojeda, se ausentó unas tres semanas, alegando que debía ir a estudiar a Bogotá. Pero en realidad, durante ese tiempo, el joven se casó con Evans y adelantó el proceso de visado.

«Ella dijo que hace tres semanas se había casado con él y que se iban a ir a vivir a los Estados Unidos, que él estaba tramitando la visa. La contactamos, ella se enteró de lo que pasaba con mi hermana y quedó desconcertada; se fue sola a Estados Unidos», dijo Alejandra, de acuerdo con lo que cita El Tiempo.

Ante este nuevo descubrimiento a Juan Valderrama no le quedó otra opción que aceptar que tenía una segunda relación.

«Yo sostenía conversaciones, una relación, con otra persona, y pues Amory en realidad nunca me puso problema por algo así; ella no me agregaba a Face, entonces, por eso pude mantener las cosas así hasta que reventó», confesó en conversaciones con Blu Radio.

Valderrama alega que fue Evans quien lo llamó cuando estaba en el establecimiento comercial de Bucaramanga con Ojeda, quien entonces supo que tenía una relación con otra mujer y dijo que nunca más la vería, huyendo con el dinero que iba a invertir en el restaurante. Pero la versión no convence a los familiares de la ex sargento, quienes incluso señalan a los padres del joven de estar involucrados en la desaparición.

Mientras tanto, Juan Valderrama sigue siendo el principal sospechoso, y el caso es investigado tanto en Colombia como en Chile, país que dispuso uno de sus fiscales para apoyar las pesquisas realizadas por las autoridades nacionales.

Fuente: Infobae