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18
Abr

Narcos acaban con el hombre equivocado en plena calle

La cruda y lamentable verdad sobre los asesinatos en Huelva sale a la luz. De acuerdo con los reportes de medios locales, Samuel Vizcaya, uno de los asesinados el pasado martes 16 de abril no era uno de los objetivos: resultó muerto por error por estar en el lugar equivocado.

La persona que debía morir era su amigo Manuel Granado, apodado el Sevillano o el Gitano, pero la fatalidad lo alcanzó ya que se ofreció a llevarlo con dos dos autores confesos del crimen para un ajuste de cuentas por narcotráfico. Fueron al encuentro en su Seat Ibiza rojo y terminaron asesinados a tiros.

“Él era un buen chico. Es una pena. Nunca se había metido un lío. No tenía enemigos, que nosotros supiéramos”, lamenta Pepe, familiar de Samuel, en conversación con la prensa. Trabajaba en el campo recolectando arándanos, estaba casado y tenía una hija de dos años.

Asesinato errado en Huelva

Samuel, a sus 25 años, desapareció el domingo a las 22:00 horas cuando fue cuando lo vieron por última vez.

“Le perdimos la pista y el lunes por la mañana nos avisaron de que había aparecido su coche quemado”, contaba entonces Pepe a medios locales.

Era la única pista que tenía su familia, que se puso en contacto con los medios de comunicación para comenzar la búsqueda. En menos de 24 horas después, encontraron su cuerpo junto al de otra persona. Él fue identificado rápidamente. La familia, en conversación con este periódico, lo confirmó poco después del hallazgo.

Samuel Vizcaya fue asesinado junto con su amigo por un grupo de narcotráficantes.

Se ha tardado más en dar el nombre de Manuel Granado, que también desapareció el domingo, como él. Según se reveló, los cuerpos fueron lanzados en el interior de un pozo en una finca abandonada en Cartaya y encontrados por las autoridades y testigos.

Hasta el momento, sólo fueron detenidas dos personas de 30 y 45 años. Pero, según reportes locales, podría estar implicada también una tercera, pareja de uno de ellos, por encubrimiento. Lo que parece claro es que Samuel, que tan solo había acudido para ayudar a su amigo, falleció circunstancialmente por un ajuste de cuentas.

Fuente: El Español