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Abr

Pagó con la vida de sus hijos el amor prohibido con un sacerdote

Actualizado: 24/04/2019 16:35

El caso de «la hiena de Querétaro», estremeció hace tres décadas a una tranquila ciudad del centro Mexico. Ella asesinó a puñaladas a sus hijos: dos niñas de 11 y 9 años, y un niño de 6, para recuperar un amor prohibido que tenía con un sacerdote.

Al cumplirse la sentencia, Claudia Mijangos recobra su derecho a libertad. sin embargo, debido al dictamen que se hizo sobre el caso, ella no podrá salir del hospital psiquiátrico, donde pasó más de la mitad de su condena, si no hay nadie que acuda a firmar un documento donde se haga responsable de ella, y lo que pueda hacer.

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Esto lo dijo el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Querétaro, José Antonio Ortega Cerbón, «Se determinaron 30 años y el 24 de abril termina su sentencia, se cumplió con la medida impuesta de internamiento en un hospital psiquiátrico.»

 

«El filicidio ocurrió durante la madrugada dentro de una casa en una colonia de clase media en la ciudad de Querétaro. Los peritos indicaron que fueron al menos 3 horas las que duró el ataque contra los menores.

sigues es que primero se tiene que hacer un análisis, en cuanto a su salud mental y lo que prosigue es que se pudiera entregar a un familiar que se haga responsable de ella , o de acuerdo al análisis si ella amerita seguir estando en internamiento, quedará en internamiento pero ya no como una medida impuesta por la sentencia, sino como una medida de prevención en temas de salud», explicó Ortega Cerbón.

También dijo que hasta este miércoles, nadie se ha acercado al tribunal para realizar tramites en el caso de Mijangos.

«No se han acercado con el Poder Judicial, entonces tendremos que esperar a que se llegue el 24 de abril y si un familiar se acerca y se hace responsable de ella podrá tener su libertad, sujeta desde luego a vigilancia y sujeta a tratamiento, y si no, pues entonces quedará otra vez en el hospital o en alguna clínica especializada, pero ya no como cumplimiento de su medida sino ahora como un tema de salud mental».

«La Hiena de Querétaro»

El domingo 24 de abril de 1989 un trágico hecho conmocionó a Querétaro. Sus habitantes se enterarían por los medios de comunicación del sangriento asesinato de 3 menores a manos de su madre.

Horas antes, en la noche del 23, Claudia Mijangos había llamado a su amiga Verónica Vázquez para decirle que escuchaba y veía cosas: ángeles y demonios que le habían advertido que Mazatlán se «había caído» y que «todo Querétaro era un espíritu».

Vázquez le dijo que se tranquilizara, que todo estaba bien y que al otro día por la mañana iría a visitarla.

Cuando llegó aproximadamente a las 8 de la mañana, a la casa marcada con el 408 de la calle Hacienda Vegil, de la colonia Jardines de la Hacienda, vio una escena dantesca.

Las paredes ensangrentadas le advirtieron que algo estaba muy mal, caminó por la casa y se encontró con el cuerpo de Alfredito de 6 años de edad. El hijo menor de Mijangos quedó a la mitad de las escaleras con un charco de sangre alrededor.

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En las paredes había huellas de manos y en el piso charcos de sangre. Al ver la horrible escena Vilchis llamó a la policía y al padre de los niños, Alfredo Castaños.

Los peritos encontraron dos cuerpos más en la vivienda, el de Claudia, la hija mayor de 11 años y el de María Belén de 9.

A María Belén la encontraron en su habitación apuñalada en numerosas ocasiones, al lado, su madre estaba dormida con sangre en la ropa y con un cuchillo junto a ella.

Historia de la hiena de Querétaro

Claudia, que estudió administración y fue reina de belleza en su natal Sinaloa, se había mudado con Alfredo unos años atrás a Querétaro. Montó una exclusiva tienda de ropa de mujer en el centro de la ciudad con la onerosa herencia que había recibido debido a la muerte de sus padres, y metió a sus hijos a una escuela católica, el Colegio Fray Luis de León en donde hasta la fecha imparten las clases padres de la orden de los Agustinos Recoletos.

Estudió administración y fue reina de belleza en su natal Sinaloa,

Toda era perfecto. Con una familia bonita, estabilidad económica y sus hijos creciendo parecía que la vida le sonreía, por eso quería regresar a la comunidad, algo, de lo bueno que ella tenía.

El romance prohibido de la hiena de Querétaro

Mijangos se acercó a la escuela de sus hijos y se ofreció a dar las clases de ética y catecismo a los alumnos, ahí conoció al padre Ramón.

El padre Ramón era un «tipazo», así lo definían, además de joven y amable era muy guapo. Con sus ojos azules y su 1.90 m de altura ella se enamoró.

Claudia cada vez se alejaba más de su esposo y era habitual encontrarla en la escuela, en las clases de catesismo. Al padre Ramón tampoco le era indiferente y comenzaron un romance. O al menos eso apuntan versiones, porque la escuela jamás dijo nada al respecto, pero tampoco lo negó, únicamente la arquidiócesis de Querétaro tramitó el cambio del padre Ramón después de los asesinatos.

De esta relación prohibida sabía el director de la escuela, el padre Rigoberto, tanto así que habló del tema con el mismo padre Ramón y con el esposo de Claudia. El padre Rigoberto le recomendó a Alfredo que él fuera quien se quedará con la custodia de los niños, no su madre.

Claudia entonces empezó a hablar de que escuchaba voces, que eran ángeles que le decían que tenían que estar juntos. Ella nunca perdió la esperanza de estar con el padre Ramón.

Sentencia del caso de la hiena de Querétaro

Mijangos enfrentó su proceso en el penal de Querétaro y finalmente el 19 de septiembre del 1991 fue recluida en el anexo psiquiátrico del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan, al sur de la Ciudad de México.

La casa de la «Hiena de Querétaro», en donde ocurrieron los trágicos asesinatos, durante años fue el escenario de rituales satánicos hasta que tapiaron completamente la vivienda.

El juez le impuso la sentencia más alta que se puede dictar en este tipo de casos, 30 años. Mañana concluye su condena a la edad de 63. Probablemente se quede ahí, pues como dijo el presidente del Tribunal de Justicia de Querétaro, nadie ha ido a reclamar a Claudia Mijangos.

Fuente: Infobae