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23
Nov

¿Por un pequeño detalle? Juicio de El Chicle da un giro inesperado ¡Veálo!

Tras una larga jornada esta semana el juicio de José Enrique Abuín Gey, El Chicle, por el homicidio de Diana Quer toma un giro inesperado. Un pequeño detalle con el celular de la joven resultó crucial para la investigación de la Guardia Civil.

Cuatro informes y una reconstrucción en vídeo con el recorrido de los móviles de Diana Quer, resultaron cruciales para apuntalar la investigación, que acabó con el ahora acusado como principal sospechoso.

El desarrollo del juicio de El Chicle

Los tres autores de esos estudios técnicos pudieron establecer los últimos movimientos de la chica hasta que dejó de interactuar con su teléfono. El iPhone 6, apareció muy dañado, con la pantalla y el interior destrozados. Cuando lo recuperaron, alguien usó seis de los nueve intentos de desbloqueo que permite el terminal.

Al tiempo que reconstruye sus movimientos, este vídeo que vieron los miembros del jurado permite a los investigadores desmontar la versión de la noche de los hechos aportada por El Chicle durante el juicio.

El acusado aseguró que estaba en la calle Venecia de A Pobra robando gasóleo de los camiones cuando Diana le sorprendió y él sintió «miedo» a que ella le «delatara».

Por un lado, pudiese entrar en prisión para cumplir una condena que tenía pendiente por tráfico de drogas y por otro, tuviese «problemas» con los propietarios de los camiones que acababa de robar. En ese momento, la estranguló y mató, aunque asegura que no era su intención.

Los resultados de las investigaciones

Los investigadores sostiene que Diana nunca estuvo en ese punto marcado por el acusado. La sorprendió en otro lugar, al final del paseo marítimo, justo en el extremo opuesto de esta calle en el que asegura él que la abordó.

Para hacer esa afirmación, de la que no tienen ninguna duda, usaron la triangulación de su teléfono, el GPS y las señales telefónicas del móvil de Diana.

Para esta reconstrucción no pudieron usar los datos del móvil de Abuín Gey porque del propio aparato fue imposible extraer información dado que él lo formateó. Ninguna antena de telefonía detectó su ubicación entre las 1.58 horas y las 2.52, momento en el que ya está saliendo de la localidad. Durante ese tiempo, el ahora acusado no utilizó el aparato ni le llegó ningún mensaje o dato.

Fuente: El Mundo