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Jun

Recibieron un brutal castigo por robarse los bombillos del edificio

Actualizado: 29/06/2019 10:49

Un brutal castigo recibió una pareja que robaba bombillos de un edificio. El jueves 20 de junio, a las 5:00 pm, un grupo de vecinos del barrio San Andrés, en El Valle, se concentró para linchar a una pareja que se dedicaba a robar los bombillos de los edificios para luego venderlos. Presuntamente, el dinero obtenido lo usaban para comprar droga y bebidas alcohólicas.

Como Adriana Desireé Rivero Osorio, de 36 años de edad identificaron a la mujer linchada. Era la madre de niños de cinco niños de 12, 10, 9 y dos mellizos de 6 años de edad.

Al parecer, Adriana Desireé y su pareja tenían semanas robándose bombillos de los edificios. Ese día, cuando llegaron a la parte alta a vender los bombillos, cayeron en manos de los vecinos que les dieron batazos, cuchilladas y balazos. A ella le propinaron un tiro en la frente y le sacaron un ojo. Ambos murieron en el sitio. Hasta ahora se desconoce la identidad de la pareja de Adriana Desireé.

José Luis Celis, pastor de la iglesia evangélica Nosotros Unidos, quien adoptó a los hijos de 9 y 10 años de edad de la mujer linchada, relató que ella estuvo varias veces recluida en el centro de rehabilitación de esa iglesia y siempre se iba de allí.

Adriana Rivero vivía en la Cota 905 y su pareja, en el barrio Los Alpes en El Cementerio. El pastor relató que Adriana Desireé tuvo una vida muy complicada.

A su madre la mató uno de sus cinco hijos. Luego al autor del homicidio lo asesinaron en la Penitenciaría General de Venezuela, en San Juan de los Morros. Para ese entonces ella tenía 10 años de edad y quedó con su padre, quien abusó de ella. Luego a su padre lo mataron en el extinto Retén de Catia.

La mujer tuvo una triste vida

Con 15 años de edad, Adriana Desireé tuvo su primera pareja. A su segunda pareja también la asesinaron. A partir de ese momento quedó en situación de calle.

En 2007 tuvo su primer hijo. Ella era la menor de cinco hermanos. En 2004 ingresó a un centro de rehabilitación de Coche, pero luego lo abandonó y continuó con su adicción a las drogas y al alcohol. Celis refirió que siempre acudía a tratamiento y volvía a caer en el vicio.

Adriana Desireé nunca sacó cédula de identidad y cuando dio a luz a uno de sus cinco hijos en la Maternidad Concepción Palacios no le querían entregar al recién nacido porque había llegado a ese centro bajo los efectos del alcohol y sustancias estupefacientes, y fue Celis quien tuvo que presentar al niño.

Los hijos de ella están distribuidos entre diferentes familiares. El de 12 años de edad está en manos de parientes maternos. Los mellizos están con la familia paterna. A los de 10 y 9 años de edad los adoptó el pastor José Luis Celis.

Fuente:ElNacional