Saltar al contenido
13
Jun

¡Sepa! Se le acaba el tiempo a Guaidó y Trump se duerme

Actualizado: 29/06/2019 9:18

La proclamación de Juan Guaidó como presidente interino y su reconocimiento por parte de más de 50 países parecía dar luces a una intervención de Donald Trump en Venezuela. La puja entre Rusia y EEUU por el país caribeño parecía también buena excusa para la opción militar en la búsqueda de la caída del régimen de Nicolás Maduro. Pero pasó el tiempo y todo se enfrió. Ahora la seña del mandatario estadounidense es diferente. Así lo reseña ABC.

El cambio de Donald Trump sobre la intervención militar en Venezuela

Estados Unidos cambia la seña en Venezuela. La máxima presión para una caída abrupta del régimen chavista se agota sin el resultado esperado. Ahora las circunstancias conducen a una negociación entre las partes. La tibieza de la mayor parte de la comunidad internacional al reconocer a Juan Guaidó dio aire a Vladimir Putin para pujar fuerte por Nicolás Maduro. Con ello este mantuvo el respaldo del Ejército.

Donald Trump da un giro sugiriendo que Rusia dejó de ser una amenaza ante la cual EEUU deba hacer una intervención en Venezuela.

Su «tuit» diciendo que los soldados rusos abandonaron suelo venezolano tenía esa finalidad.

Tras el fracaso de la acción del 30 de abril para derrocar a Maduro, Washington desiste de provocar la marcha inmediata del líder chavista.

No solo está la dificultad de volver a conjuntar una conspiración interna contra Maduro, como la que había implicado al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno. También ocurre que Trump ya perdió interés en forzar algo que demostró ser más complicado de lo que le aseguraban John Bolton, consejero de Seguridad Nacional, y otros colaboradores.

El pago de Nicolás Maduro a los soldados rusos

Según el reportaje de ABC, el personal militar ruso va y viene, y si en un momento dado un grupo mayor de ellos salió del país fue por falta de pago.

El mensaje de Trump obligó a Maduro a pagar rápidamente el monto debido, ante el riesgo de que los generales chavistas asumieran que Putin le había dejado solo.

El tiempo corre contra Guaidó

Como en todos los procesos de diálogo anteriores, el tiempo corre a favor de Maduro, por lo que esa presión internacional es imprescindible.

En apenas seis meses concluirá el mandato de Guaidó, quien a comienzos de enero debiera ceder el cargo de presidente de la Asamblea Nacional al dirigente de alguno de los partidos menores de la oposición. Esto lo establece el pacto tras la victoria opositora en las legislativas de 2015.

Aunque excepcionalmente se apruebe la renovación de Guaidó, en diciembre de 2020 debiera haber nuevas elecciones a la Asamblea. Es la ocasión que el chavismo está esperando para intentar volver a controlar esa crucial institución.

Con información de ABC