“¡Nuestras piernas!” Roban furgoneta a familia con enfermedades raras

Cargando...

“¡Nuestras piernas!” Roban furgoneta a familia con enfermedades raras

robo furgoneta
Fuente: La Vanguardia

El delito es aún más doloroso que el robo de un vehículo. “Nos han robado las piernas y la libertad de movimiento”, lamenta Amparo Márquez. El jueves, hacia la una de la madrugada, se produjo el robo de una furgoneta adaptada que pertenece a Amparo y su marido, vecinos de la zona Olímpica de Terrassa, con tres hijos de 11, 14 y 26 años que tienen ataxia telangiectasia (AT), una enfermedad rara y neurodegenerativa por la que necesitan silla de ruedas y el vehículo adaptado para cualquier desplazamiento. El padre también tiene una discapacidad y se mueve en silla de ruedas. Ayer la familia estaba muy afectada por el mazazo emocional y económico que les supone el robo.

La furgoneta es un modelo Mercedes-Benz Sprinter de color crema claro, matrícula 8535JBM con dos años de vida. “La teníamos aparcada en la calle, a muy pocos metros de nuestra casa, pero no oímos nada. Es grande como una ambulancia con nueve plazas y caben cuatro sillas de ruedas eléctricas. El vehículo y su adaptación nos costaron 46.000 euros. Dentro había dos sillas de ruedas manuales: una valorada en 3.000 euros y otra en 1.800, con unos cojines que valen 800 euros cada uno. El daño que nos han causado es brutal”, reconoce Márquez.

La familia pertenece a Aefat, la asociación que agrupa a los afectados por la AT en España y ayer sus cinco miembros estaban desconsolados. El robo ya ha sido denunciado ante la policía, pero la familia quiere realizar un llamamiento para que la furgoneta sea devuelta, dadas sus circuns­tancias de especial necesidad, y pide la máxima colaboración ciudadana.

“Esta furgoneta significa todo, la necesitamos para ir al médico y para cualquier desplazamiento. Este robo es una gran extorsión”, se lamentaba ayer Amparo. Un ejemplo más del daño causado es que la semana que viene el hermano mayor cambiaba de centro docente de Terrassa a Barcelona. “La furgoneta –añade la mujer– era esencial para ir y volver. Si tenemos que contratar un vehículo privado nos costaría 1.000 euros”.

La ataxia telangiectasia se manifiesta habitualmente antes de los dos años de edad. Afecta a las funciones de diferentes órganos y provoca incapacidad de coordinar movimientos, pérdida progresiva de movilidad (hacia los 9 años se necesita silla de ruedas), dificultad en el habla, estancamiento en el crecimiento, inmunodeficiencia, envejecimiento prematuro, dificultades para comer, problemas en la piel y en la visión, neumonías y otras complicaciones como la posible aparición de tumores. Los enfermos son plenamente conscientes de su enfermedad, ya que no afecta a sus facultades mentales, pero la AT les impide realizar de forma independiente las actividades básicas de la vida diaria como vestirse, ocuparse de su higiene personal o alimentarse.

La Vanguardia
EP | Mundo