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La gran trampa del club Mar-a-Lago de Donald Trump

El club privado Donald Trump, la prestigiosa mansión de Mar-a-Lago a la que el presidente llama “la Casa Blanca de invierno”, necesita contratar unos 70 empleados extranjeros para la próxima temporada en Palm Beach, Florida. Para ello, la empresa encargada de la contratación empleó una trampa legal a la que acostumbran a recurrir algunas empresas en EE.UU. cuando quieren contratar a inmigrantes: anunciar la oferta de trabajo sin facilitar el contacto o, como en este caso, dando solo un número de fax.

Según publica el periódico The Washington Post, a finales del mes pasado el club colocó un anuncio en el Palm Beack Post para llenar 35 vacantes de camarero, pero en vez de dar un correo electrónico o un teléfono de contacto, pedía a los candidatos que enviaran un fax. Aunque pueda sonar paradójico, la intención de la publicación no era atraer a los buscadores de empleo y, menos aún, a los parados estadounidenses, sino cumplir con un requisito legal para después poder solicitar el permiso de visados extranjeros.

La intención de la publicación no era atraer a los buscadores de empleo y, menos aún, a los parados estadounidenses

Mar-a-Lago, al igual que otras empresas que contratan temporalmente, está obligado por ley a tomar las medidas necesarias para contratar a trabajadores de EE.UU. y solo en caso de no encontrar personal cualificado puede recurrir a inmigrantes. Por ello, los anuncios son a menudo un fracaso intencionado para poder demostrar que no hubo suficientes candidatos estadounidenses que puedan o quieran ocupar el puesto de trabajo de forma temporal y solicitar al Departamento de Trabajo los visados tipo H-2B.

A finales del mes pasado, los medios de comunicación del país se hicieron eco de la petición de Mar-a-Lago para contratar este otoño a 35 camareros, 20 cocineros y 15 amas de llaves porque coincidía paradójicamente con la campaña “Made in America” que estaba llevando a cabo la Administración Trump para impulsar la política comercial de Estados Unidos durante la misma semana.

Pocos días antes, el Gobierno de Estados Unidos había anunciado que otorgaría 15.000 nuevos visados H-2B para trabajadores extranjeros temporales. La decisión originó preguntas sobre si la emisión de visados era compatible con las políticas de Trump para dar prioridad a los trabajadores y empresas de Estados Unidos, una idea que el mandatario ha resumido en el lema “Estados Unidos Primero” (“America first”).

En una llamada con la prensa, un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional consideró que otorgar visados a extranjeros es “totalmente compatible” con las políticas nacionalistas de Trump. “Estamos hablando de negocios estadounidenses que están en riesgo de sufrir daños irreparables si no reciben trabajadores adicionales con visados H-2B”, dijo este alto funcionario.

Estados Unidos otorgará 15.000 nuevos visados para trabajadores extranjeros temporales

El proteccionismo del que presume Donald Trump lo ha llevado a firmar una orden ejecutiva para revisar la concesión de visados H-1B con que las empresas contratan a especialistas extranjeros. El visado H-1B, clave para firmas como las tecnológicas de Silicon Valley, no sólo se limita a emplear a altos especialistas tecnológicos, sino que busca la permanencia temporal en EE.UU. en otros campos como las ciencias sociales, la medicina, la educación o las artes.