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Las 3 peores canciones del 2017 que esperamos no hayas escuchado

Ahora que está a punto de acabar, tenemos que reconocer que 2017 ha sido un año bastante duro, y probablemente ya no necesite más negatividad. Pero si no decimos las cosas malas que son muy malas, junto con las cosas buenas que son muy buenas, ¿cómo se supone que algo mejorará? Vamos a dejar de un lado esa especie de camaradería implantada dentro del mundo de la crítica, esa experiencia de unión que se materializa cada vez que escuchas la voz de Ed Sheeran en la radio en un taxi. Así que vamos a hacer un viaje para recorrer el año al que le quedan pocos días, y de paso la peor música de este año tan mierdero.

Jake Paul – It’s Everyday Bro

Jake Paul es conocido por su trabjo en YouTube y porque sus vecinos lo odian, que se enorgullece de ser un tipo normal, con una estética que da pena ajena. Por si fuera poco, muchos jóvenes hablan como este atontado. Ojo con el estribillo: “It’s everyday bro / It’s everyday bro / It’s everyday bro”… tras escuchar esta delicada canción, uno se puede pensar que vive en una realidad distópica donde Jake Paul es el presidente del mundo.

Katy Perry, con Migos – Bon Appétit

Katy Perry ha tenido un mal año, pero su punto más bajo también coincidió con el punto más bajo de Migos. Con sutiles letras como, “Tengo todo disponible como un buffet.” Lo que es realmente increíble es que esta es una canción que es capaz de matar a tu libido y tu apetito a la vez.

The Chainsmoker & Coldplay – Something Just Like This

Es realmente complicado decidirse por una sola canción de Chainsmokers de 2017 para poner en esta lista. Podríamos haber elegido Paris, esa balada tan bonita ideal como banda sonora para un semestre de estudios en el extranjero. O quizás la colaboración con Florida Georgia Line, por la cual algún ejecutivo discográfico ciertamente se merece un lugar especial en el Infierno. No, al final nos hemos decidido por Something Just Like This, una canción igualmente vergonzosa para Coldplay y The Chainsmokers. En lugar de escuchar esta canción, simplemente tenemos que imaginar el mismo (y único) verso que Chris Martin ha cantado durante la última década, y combinarlo con un estribillo híper machote cargadito de graves. Y repetirlo sin parar.