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Muerte de balseros dejó al descubierto un oscuro negocio

Esta semana el mundo se estremeció con una tragedia que involucra a varios balseros venezolanos que murieron mientras trataban de llegar a las costas de Curazao, de forma ilegal, escapando de la crisis humanitaria que vive Venezuela.

Alex Barrios (el nombre fue cambiado por motivos de seguridad) comentó a la periodista María José Montilla Lugo, de El Estímulo, que en un principio la lancha pretendía trasladar a 45 personas desde las costas del estado Falcón hasta Curazao, pero 10 de ellas decidieron no ir porque no contaban con el monto suficiente para pagar el servicio que está valorado en dólares.

Estos lancheros que trasladan a los emigrantes de forma ilegal desde las costas de Falcón a Curazao cobran 100 dólares por puesto.

Las personas que suelen abordar este tipo de traslado son los pobladores humildes de la entidad que trabajan de forma ilegal en la isla de Curazao.

Barrios explicó que él “hizo su transferencia porque aceptan diferentes formas de pago. Ellos no te decían el día que te ibas a ir pero te mandaban a irte al pueblo San José de la Costa, municipio Píritu, estado Falcón, que es donde ellos salen”. Asimismo, detalló que al llegar al sitio “te quitan el teléfono para no tener comunicación con nadie”, y así ellos no corran el riesgo de que los delaten.

El hombre, quien conoció a los lancheros gracias a un amigo que ya había viajado con ellos, resaltó que cuando llegaron al sitio para abordar el transporte “habían alrededor de 45 personas más o menos. Yo cuando vi que había demasiada gente decidí no montarme. Me dio miedo, la embarcación se veía muy inestable”.

Además, agregó que al llegar a la isla que queda a unas 40 millas náuticas de Falcón, los viajeros son desembarcados y quedan a su suerte. Por su parte, los lancheros quienes son dueños del transporte marítimo, tienen el negocio listo porque por “un viaje pueden sacar hasta 4.000 dólares”.