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¿Puede levantarse? La verdad sobre Conchi, la recién casada asesina

La recién casada asesina de Alicante no se mantiene en pie y lleva pañales. La tienen en prision provisional en Fontcalent, y las dos presas que la acompañan 24 horas, deben asisitirla para vestirla e incluso cambiarle los pañales. Un informe médico ha descartado la enfermedad psiquiátrica pero no la discapacidad física.

Conchi, la llamada ‘viuda negra’ de Alicante, no puede mantenerse en pie más de 10 segundos. Según un informe médico, no puede andar y de cintura para abajo está completamente impedida.

Está ingresada en la cárcel alicantina de Fontcalent, en prisión provisional, en la que dos presas de confianza la acompañan 24 horas. Deben asearla, vestirla y cambiarle los pañales. Los examenes médicos también han determinado que Conchi no tiene ningún problema psiquiátrico.

Funcionarios de Instituciones Penintenciarias han explicado que esta prisión alicantina no está preparada para atender a una persona con una discapacidad de este tipo y que nadie -ni si quiera de la defensa de la acusada- ha pedido su traslado.

Lo cierto es que la discapacidad de Conchi siempre se ha puesto en duda. Fue detenida, junto a su cómplice, la pasada semana cuando presuntamente mataron a su marido con un destornillador. Una agente de policía fuera de servicio los vio y dio el aviso. El informe policial sostiene que durante los hechos, la mujer estaba de pie. Además, el traslado de la acusada de los calabozos a los juzgados fue dantesco y los agentes la metieron en el edificio en volandas.

Conchi y su cómplice, Paco, también su ciudador y amante, fueron detenidos en el mismo aparcamiento en el que murió su cuarto marido, con el que llevaba 15 días casada. Habían escondido unos guantes manchados de sangre y e destronillador que presuntamente él había clavado a la víctima. Llevaban 1.400 euros en metálico preparados para su huida.