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Abuela de la niña fallecida en el Hotel Los Bracos también aparece muerta

Los restos de la mujer flotaban en el río Ebro

La abuela de la niña Carolina, que apareció muerta en el hotel Los Bracos de Logroño, también murió, y su cadáver apareció en el río Ebro.

El cuerpo de la abuela de la niña hallada muerta el lunes en el hotel Los Bracos apareció la mañana de este martes en el Ebro. El cadáver estaba flotando en el río a la altura del parque de La Ribera, aguas abajo de la Plaza de Toros. Hallaron además el bolso de la mujer en el mirador del Ebro, en el mismo parque.

Todo apunta a que fue la madre quien le ocasionó la muerte a Carolina

Aparece cadáver de la abuela de la niña muerta en el hotel Los Bracos

El cuerpo lo hallaron efectivos de la Policía Nacional y bomberos que buscaban desde el lunes a la abuela, que entró con la niña y su madre al hotel Los Bracos; pero de la que no se sabía nada desde el domingo.

Desde entonces, la Policía Nacional había emprendido una búsqueda de la mujer por toda La Rioja, pero especialmente en Haro y en la zona del Ebro. Y es que había indicios de que la mujer podría intentar acabar con su vida, igual que lo había hecho su hija sin éxito.

Se conoció que entre las cartas que un familiar entregó a la Guardia Civil en Haro, se encontraban también algunas de la propia abuela, en las que anticipaba alguna intención suicida.

La muerte de la niña de cinco años este lunes ha conmocionado Logroño, donde ocurrieron los hechos, y Haro, el lugar donde vivía la familia.

Video del hallazgo de la abuela de la niña muerta en el hotel de Logroño

Rescatado del Ebro el cadáver de la abuela de la niña que apareció muerta en el hotel Los Bracos
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De un posible suicidio a un suicidio cierto

Todo empezó como un posible suicidio. Un vecino llamó a los servicios de emergencia para alertar de que una mujer estaba en una de las ventanas del hotel Los Bracos, en la céntrica calle Bretón de los Herreros. Tenía la aparente intención de quitarse la vida.

Pero cuando los agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar, se encontraron con algo mucho peor: la mujer, efectivamente, estaba en la habitación 404 del establecimiento con cortes en su cuerpo que parecía haberse autoinflingido. Pero en la cama, tapado con una manta, estaba el cadáver de su hija, la pequeña Carolina, de solo cinco años de edad.

Fuente: La Rioja